El Arco Iris
Esta fotografía la saqué con el móvil en Bilbao una tarde. No es ningún truco... Me sorprendió el esplendor natural del arco iris.
La entrada de hoy, "El Arco Iris", se la quiero dedicar a Alfaro y es la última que escribo --por el momento-- sobre colores. También quiero aprovechar para agradecer vuestras visitas. Sois geniales.
Mi querda Alfaro:
¿Hay algo más hermoso que luz sobre luz? ¿Qué estructura invisible contiene al cielo?
La ciudad está detenida en el ambiente húmedo de una estación que no termina y el cielo va a desplomarse. Los colores han huido. Pero tú me dices que se esconden porque los truenos asustan a cualquiera. Y nos reímos. Plata y gris. Y unos arbolitos que niegan la mayor, como lo haría cualquier adolescente. Y tú te ríes. Me gusta pasear contigo. La ciudad está vacía y yo te digo que sus habitantes tienen miedo a la densidad del cielo.
¿Existe algo más hermoso que luz sobre luz? Lo has visto; lo hemos visto los dos mientras pasamos la calle. Nos sonreímos. Plata y gris. Y un espejo en el que caminar, un regalo para los únicos habitantes de esta ciudad asustada. Una ciudad sin nombre a la que ninguna doctrina se atreve a bautizar. Muda. ¿Qué estructura invisible contiene al cielo de su desplome? Lo sabes, es una pregunta retórica, porque el arco iris está ahí, ante nosotros. Mudo.
Nos quedamos mirando la estructura arquitectónica que sustenta la ciudad de los sueños; sus colores, su perfecta anatomía de un dios recién revelado, su impávida presencia, su geometría mágica, y nos sonreímos. ¿Hay algo más hermosos que esta luz? Es la luz de la ciudad sin nombre.
Chuff!!
(Del
blog de Zen y Za). Gracias por este arco iris.