30.7.14

everybody que él se comía la pierna de ella como si fuera una zanca de pollo
un body pequeñito con antenas superlargas
un bloom microorganismo perdido en el universo de una maraña de hierbas
un butterffly con sus alas sobre misterbloom
un misterio insodable para body de ciudad

28.7.14

sobre la piedra blanca enhebré un hilo de sangre que luego cubrió el yodo

el suero sobre la uña
el yodo sobre el rojo
la gasa cubre y protege
la gasa nos mantiene a salvo

tranquilízate
no cortaremos
dejaremos tu carne intacta
hay heridas profundas en los laterales
nunca vistas hasta que la tijera cortó por lo sano
para sanarte

no puedes escribir que te duele
la enfermera canta
porque no duele
la enfermera ríe y gasta bromas porque no duele
habla mucho la enfermera para entretenerte
hasta que descubre que no duele
verdad, hijo?
ella que no tiene hijos

27.7.14

A GRIETA / ALBA CERES RODRIGO


palpé mi vida con mis dos manos
para ver si estaba ahí -
Emily Dickinson

y descubrí 
a la recia musculatura del aire
contornéandose
en su tabla de ejercicios
para que -al fin
pudiéramos respirar


A grieta  de Alba Ceres Rodrigo
Colección Poética y Peatonal
Editor Gabriel Viñals

26.7.14

Para hacerme un resumen me hago un cero a la izquierda sin nota académica suficiente para situarme como un cero polivalente a la derecha. Porque el cero es el número de valor más versátil según el lugar que ocupe en las nubes de paso. Comprendido esto, desde el cero de mí misma me sitúo en contrafuga de dedo acusador y herido, dedos que pasaban por ahí o por aquí o por allí con un índice acusador y al que convenía sin excepciones someter a votación sin dedo propio que votase al estilo americano de todo para mí y nada para nadie. 
Levantamos las uñas porque nos grima el espacio que no ocupa espacio y porque, una vez levantadas totalmente las uñas, la sangre se vuelve el adorno granate engranetado más hermoso sobre las pieles blancas y ensombrilladas que Yono haya visto pasar. 
Elevamos la voz porque nos grima la voz que no ocupa silencios y porque, una vez que la algarabía ocupa el especio del silencio, no hay músicas celestiales ni subyacentes que ocupen las ondas marinas y transmisoras de sonidos de ballenas y delfines danzando sobre los pasos cortos de Yono, catapultada ya para siempre como la ondina más querida de ballenas, delfines y panteras. 

(No hay valientes en el paraíso)

14.7.14

Me voy con los sefardíes, con los macarenos, con los vestidos de rojo y alhelí, con los de cilicio atado y bien atado, con los sálvame padre de tanto colapso, con los indefinidos y los postergados, con los canteros de cristal y los mineros de azogue y con los luceros del alba, me voy como he venido en mi limusina y en mis sandalias de cristal. 
Semejante palabrería nos la ha dejado Yono hoy en papeles del tipo de búsqueda y captura de los pistoleros más peligrosos y más buscados en un telefilm cutre del oeste americano, pegados en las paredes de los soportales del ayuntamiento. Lamentaremos no haberle enviado al zapatero sus sandalias de tiras de brillantes para reponerle el tacón perdido mientras recorría el festival de cerveza saludando a uno y otro lado.

10.7.14

La gente en que creciste como si fueran dioses y que con el agua se diluyeron como barro
los que creiste humanos y fueron demasiado humanos hasta llegar a ser un corazón de piedras
los que fueron al final un guijarro en el zapato y cada vez que caminabas se restregaban en sus palabras contra la planta dolorida de cualquiera de tus pies
pero los poemas de amor eran para ti

7.7.14

A Yono no le gustan las alcaparras ni las lentejas ni las alcachofas ni las ensaladas ni las alcantarillas malolientes de la ciudad, nos lo dejó muy claro el día que vio cómo un aguarón huía alcantarilla adentro. Ciudad de pestilencias y ratas, ciudad de desagües inauditos, solo faltan las cucarachas voladoras y yo me volaré directa a Milán, justo para el próximo desfile, adoro las gasas, el organdí y los tejidos de invierno. Incluso adoraría esta ciudad de grises y corales negros y azabaches, si no fuera por lo burdo y pastoril de sus ediles más prominentes.

6.7.14

Yono calzada con sandalias de tiras adornadas con piedras, que reflejan luces distorsionadas, y sin tacones. Yono paseando cerca de las dunas de las salinas del norte al lado del mar. Yono de incógnito de alcaldes, concejales y secretarios. Yono con su libro presa bien agarrado en su mano derecha y arrastrando con su izquierda un caniche. Yono brillante en sí misma en la soledad de la arena y la sal. Yono untándose de aceites hidratantes de jojoba y de oliva virgen. Yono mirando de soslayo hacia los pinos por si oculto tras algún tronco surge de repente algún reportero gráfico.

(No hay valientes en el paraíso)

5.7.14

Ella llegó para quedarse
ella llagó todo el manantial de tu voz antes de haberte escuchado
ella llegó para quejarse en sonidos de relumbre
y adiós a las perpendiculares que trazaban los vestigios
adiós a los tratados de superficies óseas
sin embargo yo no soy la extranjera del espacio vacío

30.6.14

Diario de
 
Mira, Chet, el transcurso del tiempo, hoy amanece como un día de invierno, deseamos lluvia y viento, y vino el viento y nos trajo la lluvia y un poco de frío. 

Son jóvenes y displicentes los que pasan bajo la lluvia y subrayan todos los hechos benévolos a su alcance. 

Rayitas de colores para el mundo que vive lejos, maderas de suaves ondulaciones para sentarse bajo la brisa cuando amaine el viento.

28.6.14

COMIDA PARA PERROS / GSÚS BONILLA

8.

nunca tuve miedo al agua. es hoy, cuando aún queda sangre sobre las aceras, que me paralizan estos charcos. llueve. anoche hubo una batalla; un sinnúmero de caníbales nos masticaba a conciencia el corazón, insaciables como perros pobres. poco antes, en el noticiero de las nueve, la humanidad veía como lo apaleaban. yo lo vi también, hasta frustrarme. entonces, aparta eufemismos, enternécete después, un miércoles. llórales, el tercer día 



9.

siendo esto así, mi estado anímico se manifiesta en ira, arrebato, pero sin llegar a montar en cólera y me pacifico pronto, consigo entender que mi cuerpo se prepara para la defensa de una causa justa; es emocionante que una parte de mi pueblo sigue preparada y planta cara a esta bestia capital que nos clava, día a día, sus uñas


Comida para perros de Gsús Bonilla
Ediciones Baile del Sol, 2014

26.6.14

La delicadeza de las bolitas de anís de colores en tono pastel engarzadas en un vistoso collar propio de los desfiles de las fiestas de verano, sobre el delicado escote de Yono, hasta que el calor derritió las bolitas y el escote de Yono se vio bellamente sorprendido por los colores azucarados. Finalmente moscas y moscardones acudieron a libar el dulce colorido y Yono gritaba y corría por las calles agitando sus brazos e implorando con ellos al aire. Los fotógrafos y reporteros corrían tras ella para no perderse ninguna escena rogándole que se detuviera un instante y posara para las efemérides futuras de la ciudad. 
(No hay valientes en el paraíso)

23.6.14

fragmentos de voz
el cuerpo se aleja
el cuerpo del cielo gris
llega el verano de eslabones en cadena
y la tierra se tambalea bajo tus pies
una rara genética de ramas y de esparto
inscrita a cincel en nombres laureados
y en nombres insignificantes
la tierra, localidad natal, la de los recuerdos
o la sangre.

19.6.14

INMINENCIAS / JULIO OBESO

El soldado

En las botas del soldado viajan una madre, un perro pequeño, alguna lápida no muy vieja; aquella muchacha lanzadera a la que le nacieron formas el primer día de navegar. En la cartuchera del soldado come un ratón de campo y su rascar son noticias de hermanos menores, de la casa con un tres, con una higuera, con una mariquita en un frasco. En la compañía el soldado está solo. Escribe palabras en la ceniza y amanece con labios sucios, saliva gris. En la herida del soldado, un tiovivo de escarabajos sortea la llaga como una trinchera. Danzan las últimas diez cartas del perfecto amor y entra en la paz, con la bayoneta sobre el pecho. 



Colateral

      A M.J. Romero Nicieza

Besa y su mueca ya no es discreta. La comisura izquierda la tensa el reloj de la torre y un revuelo de armiños suben del otro lado. Ocupan los girasoles uno de los hemisferios y cuelgan de sus dedos como ambientes invernales frente a la cocina de carbón. Aunque no pueda verlas sabe que las castañas están cambiando a otro estado, de un modo lento y continuo. También su pecho tapizado con delicados motivos, luminiscencias aromadas del jabón que más le gusta. Al separar los labios, el infinito es un índice resbalando cuello abajo. Es un parque y una escuela para las primeras palabras de los pájaros, fuentes semejantes y árboles místicos. Cumple los cincuenta a lomos de un indulto cuya belleza se cristalizó, gota a gota, en otras bellas apariciones. Ninguna como ella, ahora que sus hombros avanzan como queriendo decirse confidencias o asustar el espacio que la duda instala, entre una mujer y su espejo.

INMINENCIAS / JULIO OBESO
 Ediciones Tigres de papel, 2014

16.6.14

Por fin la ciudad a mis pies y el sol sobre mi pamela. Como si fueran ciudadanos de Dresde antes de la gran guerra, o como si estuvieran a punto de acompañar a Wagner en el último año de su vida. Inmortalizaremos el día antes de que lleguen los barcos de pesca, antes de que nos sirvan los bogavantes y deje la palabra Yono incrustada en el libro de firmas de la ciudad, antes de que se levanten los vientos iracundos y se lleven las redecillas y las motas de carboncillo nos sobrevuelen como si fueran nubes de cualquier parnaso estrafalario. 
(No hay valientes en el paraíso)

14.6.14

Como un sauce llorón
al filo del desvanecimiento
como una cataplasma sobre un banco de un parque en obras
como un flotar sin idas ni venidas
como un estar contigo y sin ti
como zarza enredada a tus pies.

9.6.14

Salir de la emoción
encender o apagar luces como si fueran estrellas
trasladar y rotar el pequeño mundo que habitamos
tan pequeño el sol
tan pequeño el insecto que recorre las grietas de la corteza del árbol
y se pierde de nuestra vista
inconcluso el momento
el instante en que una voz se rompe al grito de la vida

7.6.14

LOS OMES SON LOS MESES / NICOLÁS MIÑAMBRES



Imágenes del libro Los omes son los meses


ARTRÓPODOS QUERIDOS DEL VERANO

     Es fugaz la vida del insecto, pero era delicada la imaginación infantil. Grillos y luciérnagas formaban parte del tiempo. El día era el reinado de los grillos. Sólo la franja amarilla de los élitros daba color al azabache de su cuerpo. Su trino insistente aserraba con sutileza el cielo azul. Era breve su vida, pero se hacía familiar para los niños, hurgando afanosos en el delicado túnel de la hura. Una brizna de hierba o denodados esfuerzos mingitorios obraban el milagro y el cricrí pasaba a formar parte de los sonidos de la casa. Un bote o una jaula mínima con trébol abundante era su destino. Al final del verano, entre la amarillenta paja de las parvas, surgían los grillos diminutos, inexplicable relevo entomológico para la primavera. Eran el último adiós de los veranos.
     Frente al gozo luminoso de los grillos los niños descubrían el misterio de las luciérnagas: nocturnas, silenciosas, portadoras de luz fría. Decían los mayores a los niños que eran restos diminutos caídos de la Vía Láctea, para indicar a los peregrinos el Camino de Santiago. ¡Quién sabe! A los niños los guiaban casi siempre hacia el camino de los sueños.

Nicolás Miñambres
  "Los omes son los meses"

Gregorio Fernández Castañón es un editor de ciclo anual, todos los años en mayo dos libros y una revista; este año una revista y un libro, pero va con creces. "Los omes son los meses" es un magnífico libro, como todos los de Camparredonda libro de bibliófilo, libro especial por su cartografía del tiempo divinamente ilustrado, libro de gran belleza visual por sus imágenes. Nicolás ha hecho un trabajo recopilatorio de imágenes y refranes referidos al tiempo, al paso del tiempo, al paso de los meses, intercalando textos propios como este que he copiado aquí y que redundan en la belleza del libro.

 Enlace de Camparredonda: http://www.gregoriofernandezcastanon.com/camparredonda.html


Así son los dichos y los contradichos de la ciudad. Noticias y radiaciones. El príncipe no ha dado señales de vida y Yono impaciente juega con los lacitos de la barandilla. Hubiera sido una noticia impactante que el príncipe atracara su barco en el puerto de la ciudad. Hubiera sido una noticia hecha realidad, como la vida misma, comenta Yono a las autoridades portuarias. 

 (No hay valientes en el paraíso)

3.6.14

Diaro de

Alzo los brazos, aquí, aquí entre las hierbas, aquí entre los guijarros, pero fuera del agua. Aquí, aquí me enrosco, como una nuez, guardada dentro del estuche de madera. 

Aquí donde las vértebras hacen curvas, ondulaciones de dolor y del canto sibilante que se arrastra. 

Escucha, Chet, el canto incesante, lo oigo perderse bajo el fluir del agua.

1.6.14

Diario de 

Utiliza el cartón piedra de fondo de pared y de fondo de peldaños de escalera 

escucha cómo reaparecen palabras olvidadas en el tiempo de infancia, lengua vernácula amada en los rostros y devuelta al sonido del agua que fluye incesante 

era tanta la ternura, Chet, cuando las manos dibujaban alas en el aire y volábamos en un piensa en mí.

30.5.14

sin yo no hay poesía
sin nosotras no hay poesía
sin tú no hay poesía
sin vosotras y sin vosotros no hay poesía
sin ella y sin él no hay poesía
sin ellas y sin ellos no hay poesía

29.5.14

Madama Aguirre, la cólera urbana de dios, se ha cansado de ser naïf. Ahora come orejas, vende bombonas de butano, mastica chicles y gominolas de fresa y algunas veces de menta refrescada en la nevera, porque está cerca el verano y empieza a hacer calor y el calor derrite los chicles y la menta de las gominolas.
Por la noche mata ratas, solo si luce la luna, a taconazos y las echa al contenedor para vengarse de los que se hacinan al anochecer buscando comida en los contenedores próximos a los supermercados.
El última orejón que se comió estaba envenenado por la cólera del tiempo y su cuerpo flotó sobre la podredumbre urbana del barrio más rico de la ciudad. 

(No hay valientes en el paraíso)

28.5.14

Diario de

De la soledad de las flores, cuando llueve cada vez más. 

Si hubiera que devolver todo cuanto la naturaleza nos da, cuántas lágrimas para mañana, Chet, entre los hombros atravesando el pecho desde dentro. 

Acerca cuencos de barro para recoger tanta lluvia. Acércate, Chet, al mañana.

27.5.14

Diario de

Durante días caminé de cara al viento, haciéndole frente. Abría la boca y respiraba para que el aire ahogase el asma. 

Durante días, Chet, el mar se quejaba con fuerza. 

Cuando el dolor envolvió mi espalda y mi pecho, pensé muchas palabras y las reduje a una sola palabra, a una sola vértebra, a un solo nervio pinzado por tu boca, Chet.

26.5.14

Intuición del poema / Salvador Negro / En Camparredonda

INTUICIÓN DEL POEMA

Lo nombro y todavía no está hecho,
pero su borde asoma como el labio
de algún beso futuro: quema dentro,
y luego, en la memoria, cuando busco
fragmentos de la vida que he perdido
me deja ver su cuerpo, y yo lo admiro
como se admira un seno a oscuras:
la boca en ese instante que parece
más ágil y perfecta que la mente.
                              
                                          Salvador Negro


copiado de la Revista Camparredonda de este año.
Si alguien quiere comprar la revista y el libro  "Los homes son los meses" de Nicolás Miñambres puede hacerlo a través del e-mail:
proyectoculturalcamparredonda@gmail.com

24.5.14

El tren pasó como siempre. el hombre se lanzó entre dos vagones. Yono lo vio agitar los brazos, luego apoyado en la alambrada y después ya no estaba. Yono no sabe decir cuántos vagones de tren pasaron por encima del hombre que agitaba los brazos antes de tirarse al tren. No sabe cuántas ruedas le pasaron. Pero una tarde cuenta muy intrigada, iba un hombre pobremente vestido detrás de mí, hablaba solo, no entendí lo que mascullaba el hombre, no pensé en el hombre, pensé en un loco quizá con arma blanca detrás de mí y hablando solo, pensé en el arma blanca, pero nunca en ruedas de vagones de tren. Yono observó a la niña testigo del hombre que se lanzó al tren y luego leyó la prensa de la ciudad y subrayó un recuadro de la sección anuncios por palabras: Gigante carcomido por tiburón gris busca refugio en los sótanos del aparcamiento de la ciudad. No me desprenderá de este recuadro mientras viva, dijo a los ciudadanos que se acercaban a saludarla discretamente, quiero que el futuro sepa en qué tipo de ciudad he vivido. 

 (No hay valientes en el paraíso)

23.5.14

Territorio perdido / Emilio Amor

 
VI
 
Más me vale ignorar a las arañas,
acuchillar dos faros en la nieve,
                                               como quien busca
la causa principal de tanto llanto.
 
Y es que el sol no penetra entre los álamos,
ácimos estandartes en batallas perfectas
con la locura,
                    disipados por el alma.
 
Árboles que transitan de la luz a la sangre,
vana fragua que arde sobre mi corazón,
el mismo hilo que conduce hasta el silicio 
                                                             de los licántropos.
 
Hoy he visto
                  a un animal sosegado en las ruinas.


De "Territorio perdido" de Emilio Amor
Edita: Cuadernos "Heracles y nosotros"
Gijón, 2014

22.5.14

Un cuento como una escalera de caracol
rodea arquea hacia arriba
por ella nunca llegarás al cielo
y si vuelves a bajarla
encontrarás un recreo vacío.

19.5.14

Ella me dice adiós / Salvador Negro


ELLA ME DICE ADIÓS 

Dedicado a MJ Romero 

Cada vez entiendo menos las palabras, sé que huyen
cuando las necesito más, porque ni en el espejo puedo reconocerme.
Lo que acontece es que soy invisible y aun así
quiero borrar las líneas de mi rostro.
Quedarme solo en el silencio
como se queda el muerto con la tierra. Dejar de revolver
la escoria que echa fuego, dar la última palada
y que nadie la sienta.
Mi madre me enseñó a temer a los pájaros. Desde entonces yo escribo
para borrar su canto, y me duelen sus alas tanto como mi vida.
Porque yo tengo alas, pero no tengo cielo. Solo campos malditos
donde el sol las abrasa.
Extiendo cada día mis brazos y me agoto mirando un horizonte
que en realidad no existe, por más que yo lo ame.
Desde lejos, con su cendal mojado en lágrimas
ella me dice adiós, adiós.

Copiado del blog: http://salvadornegro.blogspot.com.es/