1.8.19

La ventana sobre el jardín, cuentos reunidos / Felicidad Blanc

Cuántas veces llega de los libros esa felicidad extraña que nos produce su lectura. Esta vez la felicidad es doble y hasta triple. Hablo de "La ventana sobre el jardín", varios cuentos de Felicidad Blanc, en una edición crítica de Sergio Chico Fernández Martínez, joven erudito que, libre de dimes y diretes y de prejuicios malévolos, enciende un gran foco de luz sobre la vida de Felicidad Blanc, tan denostada siempre, tan vilipendiada. Aun a costa de no dejar en muy buen  lugar a algún santón intelectual de nuestro país con párrafos como este (pág. 171):

 "Años más tarde, Andrés Trapiello, en el prólogo a su antología "Por donde van las águilas y otros poemas" (1994), donde hace una selección de los poemas más relevantes -a su juicio- de Leopoldo Panero, reserva también un tanto inadecuado espacio para atacar a Felicidad Blanc. "Ni siquiera la mujer del poeta, desdichada y amarga, se privó de publicar sus memorias, de un yoísmo triste y dilatado; al tiempo y al frente de sus tres hijos inmolaba a su marido ya muerto en todas las pantallas de cine en una de las exhibiciones más patéticas y cínicas que recuerda la historia del espectáculo" (1994:11). Este prólogo que ya ha recibido críticas anteriormente (Díaz de Alda 2012:116-117), parece no tener en cuenta que durante el franquismo no existía el yo femenino público, ¿no resulta absurdo, por tanto, criticar el uso de la primera persona en unas memorias? Y, además, ¿es realmente necesario ensañarse con Felicidad Blanc en estudios dedicados a Leopoldo Panero?



Felicidad Blanc
La ventana sobre el jardín
cuentos reunidos 
Edición de Sergio Fernández Martínez
Editorial Renacimiento
Sevilla 2019

10.7.19

Un poema de Miquel Martí i Pol


No encontrarás al adolescente extraviado
entre papeles ni en cajón alguno
con tantos objetos llenos de polvo y olvido.
El único indicio claro y sorprendente
se te revela en la piel si la examinas
con gafas de viejo, sin pesar
ni nostalgia, siguiendo si fuera necesario la filigrana
del dibujo tosco.
                          Esta es su apariencia;
siempre lo fue, y cárcavas y dunas,
marejadas y remansos le sirven de soporte.
El adolescente envejeció mucho contigo
pero, terco, aún te provoca y te grita
desesperado y grave como un asceta.
Él no existiría sin ese aspecto
que examinas a menudo con lucidez,
quizá distanciándote del apremio
de una vida que quieren imponerte
y no has consentido.
                                 ¿Y tú? ¿Qué serías
sin el fiero adolescente que te custodia
provocativo e inflexible? Cualquier
ráfaga de viento te haría tambalear
y perder el equilibrio. No hay mar
sin playa ni tierra sin cielo.
No busques más: ordena los cajones,
guarda los papeles y cuando él te dicte escribe.

Miquel Martí i Pol
Lo dejo todo
(antología bilingüe)
Selección y traducción de Luis Miguel Rabanal y MJ Romero
Ajimez libros 
Asturias 2001

                           

18.5.19

LOS OJOS DESEADOS / JOSÉ ANTONIO SÁEZ


Perla cuadragésimo tercera


Dime que eres el sol que no se oculta. Dime que eres el espacio y la red en que me haces caer, ay cazador de dolientes lamentos. Dime que rozaste el pico de las aves con tus labios de acero. Dime que entiendes la lengua de los pájarosy que compartes con ellos tu secreto. Dime que me arropas entre tus alas diminutas y que dispones tus alcándaras vacías para que vengan a posarse en ellas las aves de cetrería. Anda, dímelo, halcón que te paseas por el cielo traslúcido. Confíate a mí. Te lo suplico, ahora que he enmudecido y no me digo.


Los ojos deseados
José Antonio sáez
Editorial Alhulia
Granada 2019

12.4.19

María Castrejón, en Sueños de lirios, antología de poetas locos

NO ME GUARDES RENCOR

No me guardes rencor por el grito
es lo que me queda después de
haber nadado en colchonetas azules
No me guardes rencor por la voz que
me salvó en los incómodos asientos
colocados en círculo No me guardes
rencor por el llanto llamé al timbre
para salir de la cárcel de la locura No
me guardes rencor por buscar respuestas
en las redes contaminadas por fotos
de atardeceres No me guardes rencor
si quiero tu voz me enseñaron a hablar
el idioma de los reptiles No me guardes
rencor por las palabras que me dan
y me quitan la matriz cuando vuelo
No me guardes rencor por la letra
con sangre entra en mi cuerpo
y no me guardes rencor mira dentro
el color de los pedazos del tiempo de
las islas pobladas por habitantes
solos No me guardes rencor por
llevarte de la mano al país extendido
por el mundo No me lo guardes no me guardes
en el silencio se me
rompe el cristal y cada fragmento
es un terrible monstruo de agua

Sueños de lirios 
antología de poetas locos
Edición de Óscar Ayala
Huerga y Fierro editores 2018

10.4.19

FELICIDADES, CAMPARREDONDA


¿Cómo no voy a querer a Camparredonda? Un 9 de octubre de 2011 me llegó un email proponiéndome editar un pequeño libro en su colección Los cuadernos de plata. Así en el 2013 se editó mi primer libro, Outsider (o todos mis tutús en vos) y gracias, en parte, a él se editó Chica Chispa en 2015 en Eolas Ediciones, dirigida por Héctor Escobar, otro editor arriesgado, incansable también, y también artista como Gregorio Fernández Castañón. 

No quiero olvidar nunca las cosas buenas, ni a las personas buenas que la vida me acerca y las hacen posibles. Por eso me siento tan infinitamente agradecida hacia esas personas que, sin poder salir yo de casa, por unas o por otras circunstancias, a eventos ni pertenecer a cenáculos literarios, me editan, presentan mis libros y/o escriben sobre ellos. 

Este 2019 Camparredonde cumple 20 años. Felicidades, Camparredonda, y gracias.



8.4.19

A PESAR DEL FRÍO / PEPE PEREZA



LA CABAÑA
Día 4

 Nuria asedia su cerebro, su corazón, sus intestinos, sus genitales... del mismo modo que el banco de niebla hace con el valle. Su presencia es casi física en el interior de la cabaña. Está sin estar, ocupando lugares comunes. Si él se sienta frente al fuego, ella está ahí. Si va a la letrina, ella le acompaña. Si duerme, ella invade sus sueños. Ha tratado inútilmente de apartarla bebiendo y fumando, pero lo único que ha conseguido son resacas y dolores de cabeza. Nuria es como la niebla de fuera, que lo cubre todo. Un muro que le permite el paso, pero impide que siga con su vida, jodiéndole, torturándole...

A pesar del frío 
Pepe Pereza
Canalla Ediciones 2019

19.3.19

De Ciudad Blonde en Cerca de la lettera , HuelvaYa.es


CERCA DE LA LETTERA: Leer una ciudad
18 marzo 2019
                                                                                     
(Firma: Carmen Ramos) No sé cómo os imagináis vosotros las ciudades que nunca habéis visitado. ¿Cómo pensáis que serán ciudades como Boston o Hong Kong? Yo tengo en mi ordenador instalado Google Earth y a veces tecleo sitios al azar. Otras veces son lugares que nombran en una novela o en un documental. Y voy a alejando y acercando el zoom, viendo donde está el museo, donde la estación de tren. Recuerdo que una vez pasé una tarde entera visitando los jardines Sankei-en en Yokohama, Japón. Entre cerezos, pequeños riachuelos y templos, se me fue la tarde. La vida parecía muy distinta allí.

La poesía tiene en nosotros un efecto parecido. Un buen libro se parece mucho a una ciudad o más bien al descubrimiento que de una ciudad vamos haciendo. Así por ejemplo, “De Ciudad Blonde” de MJ Romero, nos presenta una ciudad que primero imaginamos ruidosa, llena de gente venida de todos lados, una Constantinopla mítica pero a punto de estallar. Dice la autora “recuerda que la literatura ha dormido en mí muchos años”, pero también dice en ese mismo poema “cuando estés en Constantinopla cierra definitivamente los libros que leí”. Porque es entonces cuando comenzamos la búsqueda:

“para encontrar

 una sola palabra

una única palabra

que sacie mi sed.”

Así finaliza la primera parte del libro, llamada también “De Ciudad Blonde”. Las siguientes partes (Bio, Passp@rt y Zoom) nos llevan por un itinerario incierto. En “Bio” las palabras van retorciéndose y haciéndose más tenebrosas aparecen cuervos, piedras, muerte, trozos e incluso podredumbre de las flores. No faltan tampoco el frío, la lluvia, el óxido, la nube negra, el insomnio y el dolor. Llega María Jesús incluso a desear “empequeñecer hasta ser como la hierba”. En medio de este paisaje, un poema lleno de amor llamado “Inmovilidad”, en el que una y otra vez me detengo y cierro los ojos y la veo volar junto a Luis Miguel, como dos hojas.

 “Passp@rt” está llena de palabra y de música: Bob Dylan, Edith Piath, la famosa e hipnótica “All I do isdream” de los EverlyBrothers. Y la búsqueda de la palabra, de la “neurona primera que dictó la primera palabra”, de la voz, de la voz en soledad, ser de su voz, hacernos pequeños quizás hasta tan solo ser un balbuceo. “Es la palabra que nace” anuncia la poeta. Cuando llegamos a “Zoom”, la ciudad ya es un laberinto. Un laberinto juguetón y desconcertante al que una y otra vez queremos entrar. ¿Es prosa? ¿Es poesía? Da igual. La invitación última de MJ Romero lo dice todo:

 “cerrar

 reiniciar.”

 “De Ciudad Blonde”, de MJ Romero está publicada por la Asociación Pelagia Noctiluca.




12.1.19

Laberintos en el suplemento Cuadernos del Sur

La que conjura el fuego

José Antonio Sáez 
12/01/2019

 ‘Laberintos’. Autora: MJ Romero. Editorial: Eolas Ediciones. León, 2018. 

La escritora María Jesús Romero Nicieza, nacida en Avilés (Asturias) en 1955, ha publicado hasta la fecha los siguientes libros: Outsider (o todos mis tutús en vos), de 2013, Chica Chispa (2015) y De Ciudad Blonde (2017), así como este último, Laberintos (2018). Su obra se halla representada en antologías como Asturcones. Treinta y un poetas de Asturias (2012) y Lluvia de palabras. Antología de poetas avilesinos (2014). Dentro de su quehacer filológico preparó, con su esposo el poeta Luis Miguel Rabanal, la antología bilingüe de Miquel Martí i Pol, Lo dejo todo (2001). 

A manera de poética, en la contraportada del libro Laberintos, confiesa lo siguiente: «Hay en nosotros un niño que huye. Lo atrapamos cuando escribimos y vuelve a escaparse. Mi escritura es la huida y el reencuentro. En definitiva, la ausencia. La ausencia en un prisma. Un prisma hueco descrito en su oquedad desde sus distintos vértices y aristas». MJ Romero se desenvuelve con fluidez entre los laberintos urbanos y los de la memoria, con imágenes que forman parte de su ideario, de gran audacia expresiva, con elegancia y delicadeza femenina, lo que no resta un ápice a la sobriedad de elementos, ni a la gravedad de la reflexión que anima con hondura sus textos. 

Es la suya una prosa poética intimista que nos habla con un tono cuasi confidencial, a veces semejante al pudor, con guiños a otros idiomas, como es el caso del inglés o el italiano (MJ estudió Filología Hispánica en Oviedo), con insólitas aposiciones que el lector avispado advertirá con cierta regularidad en su libro: lugares historia, sombras historia, espacios parapente, melodía limón, amarillo limón, mundo universo... 

Se trata de una escritura fragmentaria, muy del tiempo en que vivimos, donde el mundo imaginado cobra relevancia en el laberinto urbano y/o mental en que los sueños rotos huyen a menudo de una realidad abrazada a una muñeca; esto es, al desencanto y a la decepción del mundo que nos rodea. Citas del poeta de Riello, Luis Miguel Rabanal, del argentino Juan Gelman o de la compatriota de éste, Olga Orozco, dan entrada a las diversas partes que configuran la estructura de este libro singular que es Laberintos y que son, a saber: un texto introductorio, «Pastiches de ciudad», «Response», «Espacios parapente» y «Laberintos», que da título al volumen y que integra el mayor número de textos. 

La escritura de MJ Romero conjura al laberinto urbano y al propio laberinto existencial en que se debate la vida humana, conjura al dolor y al cansancio; así como al mismo laberinto mental capaz de hacernos infranqueables contra la adversidad, de fortalecernos en medio de nuestro propio desvalimiento y frente al coraje que supone sobrevivir. «¿Ves? Ella lo dijo, me haré la muerta para soñar. Y soñó que se hacía la muerta. Se hizo la muerta. Los niños lo vimos» («Decimoctavo laberinto», p. 80). Al fin y al cabo, no somos sino rehenes de esos laberintos múltiples que son testigos del devenir existencial en que nos debatimos a diario.

9.12.18

Laberintos / MJ Romero


IV

¿Hablar yo sin un símbolo que me enmascare? Debería entonces, quizá, trasladarme a Ciudad Noche y en la oscuridad rastrearme, ser mi propio destello. Destello de animal opaco. Destello sin brillo. Destellos de mí. Parca de expresión. Y poliedro de mi propio útero nacerme lenguaje. Una Blonde violenta con ritmo ufo quizá. Hasta llegar a ser Harmony total.


Laberintos
MJ Romero
Eolas Ediciones  2018
12€


25.11.18

Travesía / Vicente Muñoz Álvarez


De profundis

como desde esas pasarelas por las que los piratas espoleaban con sables a sus enemigos, me asomo cada noche al océano de mi cabeza y observo los restos de otros navíos, las olas embravecidas, las sirenas y corazones perdidos, y ya en el fondo del mar, inquisidores, los ojos del Kraken viendo mi vida pasar… pasar…

Travesía
Vicente Muñoz Álvarez
Chamán ediciones, 2018
 

17.11.18

Un piano entre la nieve / Isabel Marina


VISIONES 

Hay danzantes que ocupan
una franja rosada sobre el amanecer,
niños que se entretienen
con figuras sobre la arena,
lenguas de agua
con canciones imposibles,
surca tu frente
el beso que dejó su padre en ella,
aún puedes
oler su perfume a través de los años,
el fuego de las cosas
que nunca ocurrieron
en un lugar sin tiempo,
este esplendor del pasado
aún emite un suave calor
en tus sienes fatigadas,
y hay una casa
situada en lo alto,
en lo nunca imaginado,
y un arco iris que te espera
iluminando tu habitación.

Un piano entre la nieve
Isabel Marina
Bajamar editores
Asturias 2018

10.11.18

Y, de pronto, un pájaro / Francisco Álvarez Velasco


186
Los que al encontrarte dicen "qué bien te veo" ¿se refieren a su propia agudeza visual?

200
¿Cömo podrían trabajar tan ordenadamente las hormigas sin el canto rítmico de las cigarras?

238
Creció y creció la alambrada, y ya no sabíamos en qué parte estaban los encerrados; y en qué parte, los libres.

300
La casa y él envejecieron a un tiempo. Y era hora de cuidar las tejas, la cabeza, los ojos, las ventanas, el hogar, el corazón, el portón y la boca.

525
En la matriz de la noche se gesta la luz del alba.

599
¿Y si Penelope, en lugar de tejer y destejer el sudario de Laertes, hubiera tricotado una vela para irse por aquellos mares de Poseidón?

611
Para una taxonomía de caminantes, peregrinos y turistas: a) paseantes, b) trotamundos, c) galopamundos.


Y, de pronto, un pájaro
Francisco Álvarez Velasco
Eolas ediciones, 2018




28.10.18

En la otra ladera / José Antonio Sáez

XXVI

Atraía a los pájaros. Venían las aves hacia ella, imán de alas y leves cuerpos levadizos. Relámpagos apenas, acudían a la que estiraba los brazos para hacerse al espacio, levitando en él como la luz que abre el día tras la rosada aurora. Frente al mar, hecha de aire, con un temblor de vuelos en su espalda, la que tan hondamente respira la brisa que la embriaga, dice en soledad de pájaros huidos y grita al cielo la dicha de estar viva. Y le crecieron alas con que iniciar el vuelo.
En la otra ladera
José Antonio Sáez
Edita Catorcebis, 2018

29.7.18

Poemas del frío / Sandra Sánchez

IDENTIDADES

"Naricilla respingona y cuerpazo
de escándalo. Súper cariñosa",
Así reza la propaganda.
Sus vecinas, las del barrio -con desprecio -
la llaman "la cubana".
Adriana Silva, es el nombrey apellido falsos
que constan en los papeles que guarda
en la mesilla.
Las compañeras de la noche
le dicen "la Adri", con ese cariño
cómplice que les regala la mala vida.
La del piso, simplemente Adriana.
Y en las cartas que envía todos los meses
a su niño, firma solamente una palabra:
mamá.

Poemas del frío
Sandra Sánchez
Edita Heracles y nosotros 
Asturias 2018

 

22.7.18

La caída hacia arriba / Cristian Aliaga

En el vértigo

En el vértigo la música suena rota
o no suena.
Vas siguiendo con ojos nublados
la escena de la caída.
Pasan en un segundo objetos dispares, árboles,
rostros queridos, demonios, todo sube
respecto de mi cuerpo que intenta detenerse.
Nadie sigue el paso del que cae
aunque haya aprendido su nombre.


El dolor es dios

El dolor es dios, pero no sabe bailar.
La pequeña que juega con su globo
y lo hace rebotar entre los tubos y monitores
es dios, aunque no sepa sobrevivir.
La moribunda de ojos de almendra
tiene la mirada atravesada por la luz
que ya no puede mirar. Es dios en su ceguera iluminada.
El dolor es un dios equivocado.


La caída hacia arriba
Cristian Aliaga
Editorial Amargord
Colección ONCE
Madrid 2018

2.6.18

Poemas de la bancarrota y otros poemas / Javier Gil Martín



CIMARRONES

 ...historias de gatos que tienen frío
 RIGAS KAPPATOS

Escapado de la ciudad en obras,
del tráfico imposible,
del asfalto ardiente
y del insufrible humano que la habita,
él, también humano, no tiene más salida que la muerte
o eso creen las instituciones.

Porque no se puede vivir lejos
y vivir cerca es difícil,
porque no vale la pena morir atropellado
y es terrible morir solo.

Historias de humanos que tienen frío,
cimarrones a la búsqueda del otro.
El otro, esa abstracción que no vive en las ciudades
y que no vive en los bosques,
solo una idea en la cabeza
del humano que tiene frío.
Poemas de la bancarrota y otros poemas
Javier Gil Martín
Ediciones Espacio Hudson
Argentina 2017

14.5.18

METÆXTASIS / Óscar Ayala




 /YO TAMBIÉN HE NACIDO/

¡Yo también he yacido los días animales! 
Y el mar.
Y lo he ido desnadando, arrancándole agua
hasta encontrar indicios
de inocencia.

 (¿He escrito ya
que la vida es el tiempo que empleamos
en ordenar el mundo,
en esculpir el mundo,
en aprender a amar
las voces
del mundo?)

Yo también he vagado
en la esperanza de ser hallado en mitad de la noche,
confiando en ser parte de un animal,
aguardando a que alguien me declare
parte de algo.
Y he contenido mi existencia para no participar en el desorden,
en un último intento
de no rozar el aire.

 METÆXTASIS
Óscar Ayala
Ediciones de Baile del Sol,2018

18.4.18

Así pasan los años / Lauren Mendinueta


Así pasan los años


Pasan los años,
y aunque la vida me acusa de inmovilidad,
también yo he viajado.
Como una partícula de polvo
he revoloteado por la casa y me he  prendido a los libros.
Como un insecto he reposado a la orilla de las acequias,
o simplemente he sido una mujer que de tarde en tarde
ha mirado hacia el mar
buscando los barcos olvidados por la neblina
y que vuelven a la memoria.

Queda la palabra yo
Antología de poetas colombianas actuales
Selección de Verónica Aranda y Ana Martín Puigpelat
Ediciones La Palma
Madrid 2017

24.3.18

Manual para suicidas / Salvador Negro

En la luz turbia de las cuadras, una niebla interior, a modo de accidente con los primeros fríos de la noche, va poblándome el cuerpo. La ternura de signos arbitrarios, el relampaguear de las polillas, oscuras resonancias de pesebre, como la lámpara que zumba en la madera, un amasijo de figuras podridas, el desnivel de las paredes en que cuelgan telarañas y alfalfa.
Engullido por una lentitud para la que no hay ceremonial, voy destruyendo
la pequeñez de mi lenguaje, de mi rostro. Toco
agónicamente la luz,
y la cabeza de los animales, siento
deseos de morir en su belleza.


***


Lo que duele es lenguaje
antes de hacerse carne,
el infinito que te mide,
para que eventualmente
florezca en ti,
madure.

No has sabido vivir,
eres aún
el niño con legañas
que velaba a los pájaros
y les hacía mejunjes
que nunca
se tomaban.
Contemplar su agonía, 
confesarlo.


Manual para suicidas
Salvador Negro
Revista Abril, Octubre 2017, Luxemburgo

17.3.18

Pan duro / Ana Martín Puigpelat

Las mujeres barren el odio
que se acumula en los rincones.
Solía acumularse entre las patas
de las sillas,
sobre todo en la última donde se sentó el amor.

Y después de barrer,
convierten el asiento en leña
para sobrellevar
este invierno infinito.

***

La oscuridad será
tan lenta como la tortuga.

La oscuridad lo tiñe todo.

Diseñaré habitantes de lo oscuro
territorio del frío y de lo suave.

Creo que dotaré a mis animales
de poderes:
daré luz a sus ojos
y lo llamarán vista.

***

Tareas pendientes:

trigo para el pan,
sal para la lengua,
uvas para la lección de anatomía,
silencio en los astros,
más luz.

Pan Duro
Ana Martín Puigpelat
Ars Poética
Asturias 2017

14.3.18

El estro de los locos / Nicolás Corraliza Tejada


CAMPO DE BATALLA

Con los dedos
dibujar una sonrisa
que se extiende.
Romper la mueca
que deja el cansancio los lunes.
Busco itinerarios para entretener
al pasajero que me habita.


AQUÍ

antes había caballos.
Si nos quedábamos quietos,
se acercaban a regalarnos
el musgo de su hocico.
Hoy pastan las excavadoras
el óxido amargo de los puntales.

El estro de los locos
Nicolás Corraliza Tejada
Ravenswood Books Editorial
Almería 2018

10.3.18

Matar el tiempo / Luis Miguel Rabanal



 LV

Contando ovejitas negras, desgracias blancas y unicornios tostados.

Las mismas frases,

las más usadas y las más terribles y resecas por lo endebles, las que no quieren desasirse ahora mismo de mi voz que no es

mi voz.

Mirar que no falten nunca,
llevármelas conmigo al último cerco.


LXXII

Espera el hijo a que comience la tarde para reunir sus pasos con mis pasos de humo, tampoco opta por enmudecer igual que ha enmudecido la vida de quien con tanta amargura lo ama.

Duele atisbar en su cuerpo dulce y enorme cómo asume que va transcurriendo la hora de estremecerse por nada.

Llega de súbito la noche y nos sorprende apenas su tibia, su bronca sinrazón con palabras no dichas.

Matar el tiempo
Luis Miguel Rabanal
Ediciones Trea
Asturias 2018

12.2.18

Una manzana en la nevera / Sandra Sánchez


UNIFORMES

La niña de uniforme huye de la vida
que aún no ha comenzado.
Ha aprendido en los libros:
las guerras, las invasiones, una Historia
sin final feliz.
Cuando llegue a casa cambiará
la ropa del colegio
por la de la calle y colocará
sobre sus hombros una máscara
de piel y huesos, un rostro
que no muestre jamás
a la persona que la habita,

a esa
por la que ofrecen recompensa
en una Historia
sin final feliz.

Una manzana en la nevera
Sandra Sánchez
Piediciones
Guadalajara 2017

3.12.17

DE CIUDAD BLONDE / MJ Romero

Passp@rt

Algún día seré una supernova star
un faro cósmico
me raparé el pelo
y seré como tú
energía oscura
hacia el futuro. 

Eran él y su cólera en medio del río. 

La que cantó ayer y no aquí para nada se acercó al río, porque aquellas aguas nunca fueron aguas de río. 

Yo ayer canté. en medio de la lluvia. y luego caían cristales de nieve. y más tarde cayó agua nieve sobre mi cabeza. cabeza que nunca es plegaria. 

La cabeza, la que cierra los ojos para verte ayer. cabeza, objeto inmóvil para oír los sonidos repetidos de la pelota de ping-pong sobre la madera. una cabeza cuadro. o una cabeza ordenada en orden alfabético. nada es una palabra vacía nunca.

Quiero una cabeza vacía y mía. Y convertirla, convertirme, en plegaria. quiero. nada nunca. 


DE CIUDAD BLONDE
MJ Romero
Edita Asociación Pelagia Noctiluca
Sevilla 2017 

2.12.17

CHICA CHISPA / MJ Romero

32 

En la sección de carritos estas cosas no se hablan pero yo pasé la niñez entre carbayos, los niños jugaban a juegos de niños, juegos que ya apenas se juegan. Por eso me traje un roble, un poco de roble, muerto, claro, porque desgajas un poco de árbol y lo desangras. Si no le dais importancia a la mirada, a la mirada sobre el roble, podéis perder el camino de regreso y no llegaríais nunca más a la sección de las cajitas de madera, que nada tiene que ver con vuestras cajas recaudadoras, ni con vuestro oficio de cajeras. 


CHICA CHISPA 
MJ Romero
Eolas Ediciones
León 2015

30.11.17

OUTSIDER (O TODOS MIS TUTÚS EN VOS) / MJ Romero



Beduinos sin desierto, oh Babatú, y yo, Penélope, dormiré en P.
  
Bajo el volcán
no el de lowry
se revuelven los gusanos
gusanos grises de lava

sobre mis labios
gusanos
de baba
tu baba

al fondo del templo
rezan
plegarias de otro siglo
plegarias inteligentes

aguardami
a mí
baba de tu labio
te prometo
cadenas de plata livianas
dice plegaria

jardín secreto bajo el volcán
ciudad noche
de labios lívidos
no fingirás el llanto de mi plegaria
larva oscura de humo
en promesa humo
sueños o fogatas a lo lejos

¿entiendes livio mi plegaria?
la plegaria de mi boca
mi boca lágrima
en un solo tiempo de voz ahogada
en un solo tiempo de voz pianíssima
un solo pálpito de tiempo
para vivir en ti
para morir en ti

oh mi babatú
yo en plegaria-canción penélope
para ti.


OUTSIDER (o todos mis tutús en vos)
MJ Romero
Prológo y fotografías de Gregorio Fernández Castañón
Edita Asociación Cultural Camparredonda
León 2013

16.11.17

EL CUADERNO DE LA GUERRA (y algunas notas sobre la paz) / JUAN IGNACIO GONZÁLEZ

LOS NIÑOS DE LA GUERRA

Hay un destino cruel en el exilio,
trenes sin estaciones ni esperanza,
una madre que llora en el andén
en la estación de Hendaya.


Luego hay largos inviernos
por las gélidas aguas del Moscova.

El regreso,
siempre es un horizonte sin calendas,
una fecha que añora su almanaque.




El cuaderno de la guerra
(y algunas notas sobre la paz)
Juan  Ignacio González
Bajamar editores
Asturias 2017
 

13.11.17

EL TEMPLO DEL PRESTIDIGITADOR / VANORA MIRANDA

EL TEMPLO DEL PRESTIDIGITADOR

¡Sentada!
          Como había hecho durante cinco años.
Con sapos y ranas jugando
al cruz y raya en el córtex cerebral.
          Era el Templo de las cariátides podridas,
cuyos pasillos, con especial olor a intelligentsia,
producían anginas.
          Su césped era lo único que reconfortaba,
                        y entre ecos de versos
que relataban al marinero maldito,
          mujeres agorafóbicas masturbándose,
el poeta eléctrico llorando la muerte,
o el ritmo prerrafaelita de la barca del arte moribundo,
la ventana trasladaba a una habitación en Arles.
          La enfermedad invadía los árboles,
Van Gogh resucitaba durante el encarcelamiento
          ¡Casa Amarilla!
y entre lección e instrucción
los pupitres alquilaban el nombre
a los arbustos del Jardín del Poeta.
          Sin embargo, cuando se traspasaba
las puertas de salida se respiraba ese incienso
repugnante en los pasillos: olor fétido de dandy adiestrado.
          ¡Horizonte flamenco!
Bancos de parque, siameses de la pared,
aspirando a tabla de juegos del charlatán.
           La figura sin nombre, la pluma jorobada
en busca de sublimidad, de anacronicidad biológica,
simpatizante de Ignatius J. Reilly,
           observaba los excrementos de caballos
           en los resquicios de la iglesia de Pedro.
                                        - Ay, perdónales bendita - lo que seas- 
                                         pues en esta medievalidad moderna 
                                      pasamos hambre de tinta 
                                   y recibimos como pan la mentira. 
           Sí, hambre de tinta que nos descarta
como descendientes directos de Gutenberg.
Pasillos divorciados, psiquiátrico,
           ¡Plagio absurdo del Senado Romano!
           ¡Ejército de prestidigitadores!
Y las plumas jorobadas...
sus meros simplones curiosos.

Más poemas de Vanora Miranda en este enlace:
http://biblioteca.ucm.es/BUCM/escritores/escritores.php?idpagina=36837&nombreblog=escritores&autor=Miranda+Soriano%2C+Vanora

27.10.17

El abrazo contrario/ Rafael Saravia

VII 

Cuento la historia sin creerme el final dictado.
Ni las cazuelas se llenaron
siempre que la voz se alza pidiendo equidad,
ni el nombre avanza con más celeridad hacia la Tercera
que cuando se pronuncia involucrado de lluvia.

Las plazas siguen teniendo fugas;
ellas se aprietan las convocatorias en fechas señaladas
y ansían el amor libre fuera de domingos comerciales.

Los contenedores jamás han vivido una paz tan
[duradera
en época de hambre y disimulo.

No obstante, la especie evoluciona.
Se sabe esclava de su condición,
                                                    y eso ya es mucho saber.

En el siglo XXI,
apenas un par de décadas después de su inicio,
la vocación de libertad está demodé.
Dos asalariados valen una paga,
un funcionario sacia el doble de amargor
por menos de un sobre de sacarina.

La Seguridad Social es ese lugar donde duele la vida
[privada
y los enfermos son más subjetivos que en los espacios
[de Topor.
La justicia es un producto por encima de nuestras
[posibilidades.

No hay arcén para la disidencia,
no hay alternativa para el que piensa que vivir
es un derecho y no una subvención.

Cuento la historia sin intención de creer.
Los bocados de argumento están naciendo ahora.

La esperanza viene de hoy.

El abrazo contrario 
Rafael Saravia
Bartleby editores
Madrid 2017

2.9.17

SHEREZADES / AMABLE ARIAS



INMACULADA


   Había empezado a salir con una chica rubia, blanca de color y un tanto atrevida. Tenía mucho genio.

   Estábamos en el estudio de la Parte Vieja y le quise meter mano. Entonces me dijo: "¡No me toques, que te quemo con el cigarro!". No le hice caso. Ella, con el cigarro encendido, sonrió pausadamente y lo aplastó, aún más pausadamente, en mi mano izquierda, entre el pulgar y el índice. El quemao lo aguanté sin decir ni mu, ni quitar la mano. Era un quemón bastante grande. Y al decirle luego "¡mira lo que has hecho!", me contestó enfadada: "¡Ya te había avisado!".

   Todavía hoy tengo la cicatriz.

   "Era una cabrona". Eso me lo dice Maru, riendo.

Sherezades
Amable Arias
Bassarai Ediciones
Zaragoza 2005