13.9.14

SALVADOR NEGRO / MARCAS DE CANTORES /QUINTO ENCUENTRO POÉTICO EN SAN MIGUEL DE ESCALADA BREVERÍAS

Inscripción

Las horas de prudencia ya han pasado;
ya estás seguro de la muerte,
te debes a ti mismo amar sin tregua
el tiempo que le queda a tu viaje,
no temes el dolor, no te atormenta
ni el miedo ni el orgullo de perderte,
nada eres ni serás, salvo ese viento
que se transforma en hombre cada instante.                                                


Ella me dice adiós
Dedicado a MJ Romero 

Cada vez entiendo menos las palabras, sé que huyen
cuando las necesito más, porque ni en el espejo puedo reconocerme.
Lo que acontece es que soy invisible y aun así
quiero borrar las líneas de mi rostro.
Quedarme solo en el silencio
como se queda el muerto con la tierra. Dejar de revolver
la escoria que echa fuego, dar la última palada
y que nadie la sienta.
Mi madre me enseñó a temer a los pájaros. Desde entonces yo escribo
para borrar su canto, y me duelen sus alas tanto como mi vida.
Porque yo tengo alas, pero no tengo cielo. Solo campos malditos
donde el sol las abrasa.
Extiendo cada día mis brazos y me agoto mirando un horizonte
que en realidad no existe, por más que yo lo ame.
Desde lejos, con su cendal mojado en lágrimas
ella me dice adiós, adiós.


Marcas de Cantores
Eolas ediciones
León, 2014


                                                              
Doscientas mil veces, nos dijo Yono la tarde de tanto calor africano, doscientas mil veces tuvo que oír los maullidos lastimeros de Tito debajo de la sombra de un almendro, donde Eloísa yacía ausente y Tito se sentaba y maullaba desconsoladamente. Tito no lograba olvidar la presencia de Eloísa, sobre todo los días de calor insoportable, porque de un país de calor insoportable procedía Eloísa y toda ella desprendía bochorno y vaho. Yono sabía que Tito pensaba que con Yono es totalmente distinto, porque no es de un país de calor insoportable, más bien de regiones de frío y lluvias incesantes. Y es que Yono se entiende a la perfección con Tito, le entiende en sus maullidos y asegura que se dirige a ella llamándola mamá, y como tal lo trata. La ciudad duerme la siesta y sueña con ellos paseando bajo los soportales como si fueran los guardianes del imperio antiguo de la ciudad. Es la parte más secreta y mejor guardada, que ningún turista extraviado a la hora intempestiva de la siesta se entere, que no lleguen a descubrir.
(No hay valientes en el paraíso)

12.9.14

TOÑO MORALA / MARCAS DE CANTORES /QUINTO ENCUENTRO POÉTICO EN SAN MIGUEL DE ESCALADA

BREVERÍAS

Si humanamente fuera posible, con una ración de humanidad viviríamos todos.

*

Ya he llegado a la orilla de la orilla... ¿y ahora qué?

*

Colores: ya existen todos, y todos estamos pintados de espanto.

*

Nuestras manos convertidas en timón nocturno sin rumbo.



LA HISTORIA DEL VIVIR

Nací entre ocres de barro compartido.
El pecho de mi madre daba de comer a cuatro.
Las noches eran cuentos tristes de sonrisas baldías.
Mi padre merodeaba por el monte para compartir un conejo,
a veces les dejaba escapar para sobrevivir todos.
Crecimos entre la ignorancia y olor a pobres.
Ahora olemos a colonia, pero seguimos siendo pobres.
Pobres ricos que no huelen a nada, y se mueren podridos.
Qué historia más triste, pudiendo ser todos dignos.
Morimos indignos... y pobres.



Marcas de Cantores
Eolas ediciones
León, 2014

10.9.14

ELOÍSA OTERO / MARCAS DE CANTORES /QUINTO ENCUENTRO POÉTICO EN SAN MIGUEL DE ESCALADA


De Cartas celtas y otros poemas, 2008

De Los viajes

           IV (emigrar)

VIAJAR es trazar en el mapa una deriva,
esquivar la catásatrofe sin otro rumbo
que la propia chamba.

Pero la suerte se tuerce cuando calcas
la huella
y descubres un ángel
que te protege de todo menos de ti misma.

Si te hubieras quedado donde estabas...


            V (explorar)


RECORREREMOS grandes distancias
con botas de siete leguas estelares,
para no volver.

Evocaremos el origen hasta alcanzar
un punto de no retorno.

(Distancia: la tranquilidad posible)

Marcas de Cantores
Eolas ediciones
León, 2014



8.9.14

ANTONIO GAMONEDA / MARCAS DE CANTORES /QUINTO ENCUENTRO POÉTICO EN SAN MIGUEL DE ESCALADA

De Lápidas, 1980
SUCEDÍAN cuerdas de prisioneros; hombres cargados de silencio y mantas. En aquel lado del Bernesga los contempolaban con amistad y miedo. Una mujer, agotada y hermosa, se acercaba con un serillo de naranjas; cada vez, la última naranja le quemaba las manos:siempre había más prisioneros que naranjas.

Cruzaban bajo mis balcones y yo bajaba hasta los hierros cuyo frío no cesará en mi rostro. En largas cintas eran llevados a los puentes y ellos sentían la humedad del río antes de entrar en la tiniebla de San Marcos, en los tristes depósitos de mi ciudad avergonzada.

Antonio Gamoneda

Copiado de Marcas de Cantores
Eolas ediciones
León, 2014

7.9.14

Un hermoso día de verano con el sol abrigándose tras las nubes grises
un putrefacto día de verano con calor húmedo y torpe rompiendo decibelios
casi un hermoso día de otoño con tormenta eléctrica y cielo gris plomizo de tirante negro
lluvia radial perpendicularmente hermosa porque enfría el asfalto y los cristales
y la boca de quien mira y la piel que sufraga días inservibles

4.9.14

Era la voz de la lluvia en un paseo escarpado como un hombre
primero tú con voz en grito y espaviento y luego él alumbrándose en ataduras
no hay finales en los horizontes que abraza la vista
como tampoco hubo principio
solo una caminata en redondo, en círculo inverso hacia los otros.

1.9.14

Hotel Danilovsky / Jesús María Cormán

QUÉDATE AQUÍ

Aunque sólo seamos
estratos de piel muerta,
ciudades inespecíficas del pasado cercano,
arqueología de la caricia,
contacto fugaz del golpe.
Aunque sólo seamos
roce accidental,
polvo infinito que cae
llevando pájaros a dormir
sobre el cuero de las palabras,
quédate aquí.
Huye de la pureza inestable,
huye de todo lo que te aleje
de lo que eres de nosotros.
Que nada desgaste tu piel infinita.
Quédate aquí,
amanece mañana a nuestro lado
como siempre ha sido.
Continúa ladrando a las flores de plástico
que envilecen los portales.

Hasta que logremos respuesta,
permanece en todo lo que seca
las fuentes de la palabra nunca.

Jesús María Cormán
Hotel Danilovsky
Bermingham Edit.


20.8.14

Los números congruentes son poéticos
el interesante poema de Tunnel también
aunque no logre entenderlo
y la ecuación diofántica en que se basa

el número tres no es un número congruente
en casa somos tres
padre, hijo y espíritu santa
ciertamente no somos un número congruente
si hubiéramos sido siete sí lo seríamos
de congruencia extrema
como sucede en toda casa conjetura.

(Para José Luis Campal)

18.8.14

Un verano con noticias de salud, leo la prensa familiar
los que mueren firman la tierra
se descalzan un zapato y cotejan su dedo pulgar sin uña con su otro dedo en simetría adversa

los que observamos y callamos medimos los perímetros del día según el sol avanza hacia su ocaso
nos prolongamos en su curva y hacemos del horizonte oscurecido una noche de lluvia de astros aunque nadie los vea

el mundo se llena de hojas de prensa que yo no leo
el campo de magnolios sigue rojo
las reinas se mueren de soledad
y son violadas con sus hijas y con sus hijos
ubú ya no sueña sobre el desierto de un mundo destruido
los hombres han sido asesinados
los túneles de la paz son pirateados y bombardeados
el sol ya no tiene olas
el arcoíris se arquea débilmente y desaparece
tras un burka negro

14.8.14

Quisieron ser flores, aunque solo duraran una brevedad temporal. Un día, un minuto, un pestañear. 
No pudieron girar alrededor de la luz ni de la oscuridad. No hubo tiempo, ni lugar. 
En el desierto. En la tormenta. En la piedra volcánica. Tras la máscara. Sobre los dientes de los moribundos, sobre sus encías desangradas y resecas. Sobre las llagas engangrenadas.
El color.

9.8.14

Di que la luna te martillea las sienes, Chet, y que la piel se cuartea al fin del día con hilamentos líquidos 

la noche te revela secretos mientras duermes que luego no recordarás ni a primera hora del amanecer cuando abras los ojos 

a la luz del sol será un día más sin importancia.

6.8.14

Diario de 

Las dos azafatas a la entrada de la jaima de pie bajo el sol. Hace mucho calor. La gente pasea. Las jaimas están cerradas y la gente pasa de largo. 

Si no fuera por la brisa que viene del mar, el asfalto bien podría ser un desierto de los cuentos sin camellos ni palmeras. 

Efervescencia de un mar bronquial dentro de tu pecho. Espuma de branquias.

5.8.14

Con tanto calor la vida en la ciudad es un desmayo, dice Yono a los que la rodean mientras tira de la correa atada a un hermoso gato negro al que llama Tito. Tito por el emperador, suele explicar a los extrañados por tal nombre en un gato. Tito por el emperador, como corresponde a mi hermoso gato pantera. La gente mira a Tito y dicen que sí, que tiene porte de pantera y de emperador.

(No hay valientes en el paraíso)

30.7.14

everybody que él se comía la pierna de ella como si fuera una zanca de pollo
un body pequeñito con antenas superlargas
un bloom microorganismo perdido en el universo de una maraña de hierbas
un butterffly con sus alas sobre misterbloom
un misterio insodable para body de ciudad

28.7.14

sobre la piedra blanca enhebré un hilo de sangre que luego cubrió el yodo

el suero sobre la uña
el yodo sobre el rojo
la gasa cubre y protege
la gasa nos mantiene a salvo

tranquilízate
no cortaremos
dejaremos tu carne intacta
hay heridas profundas en los laterales
nunca vistas hasta que la tijera cortó por lo sano
para sanarte

no puedes escribir que te duele
la enfermera canta
porque no duele
la enfermera ríe y gasta bromas porque no duele
habla mucho la enfermera para entretenerte
hasta que descubre que no duele
verdad, hijo?
ella que no tiene hijos

27.7.14

A GRIETA / ALBA CERES RODRIGO


palpé mi vida con mis dos manos
para ver si estaba ahí -
Emily Dickinson

y descubrí 
a la recia musculatura del aire
contornéandose
en su tabla de ejercicios
para que -al fin
pudiéramos respirar


A grieta  de Alba Ceres Rodrigo
Colección Poética y Peatonal
Editor Gabriel Viñals

26.7.14

Para hacerme un resumen me hago un cero a la izquierda sin nota académica suficiente para situarme como un cero polivalente a la derecha. Porque el cero es el número de valor más versátil según el lugar que ocupe en las nubes de paso. Comprendido esto, desde el cero de mí misma me sitúo en contrafuga de dedo acusador y herido, dedos que pasaban por ahí o por aquí o por allí con un índice acusador y al que convenía sin excepciones someter a votación sin dedo propio que votase al estilo americano de todo para mí y nada para nadie. 
Levantamos las uñas porque nos grima el espacio que no ocupa espacio y porque, una vez levantadas totalmente las uñas, la sangre se vuelve el adorno granate engranetado más hermoso sobre las pieles blancas y ensombrilladas que Yono haya visto pasar. 
Elevamos la voz porque nos grima la voz que no ocupa silencios y porque, una vez que la algarabía ocupa el especio del silencio, no hay músicas celestiales ni subyacentes que ocupen las ondas marinas y transmisoras de sonidos de ballenas y delfines danzando sobre los pasos cortos de Yono, catapultada ya para siempre como la ondina más querida de ballenas, delfines y panteras. 

(No hay valientes en el paraíso)

14.7.14

Me voy con los sefardíes, con los macarenos, con los vestidos de rojo y alhelí, con los de cilicio atado y bien atado, con los sálvame padre de tanto colapso, con los indefinidos y los postergados, con los canteros de cristal y los mineros de azogue y con los luceros del alba, me voy como he venido en mi limusina y en mis sandalias de cristal. 
Semejante palabrería nos la ha dejado Yono hoy en papeles del tipo de búsqueda y captura de los pistoleros más peligrosos y más buscados en un telefilm cutre del oeste americano, pegados en las paredes de los soportales del ayuntamiento. Lamentaremos no haberle enviado al zapatero sus sandalias de tiras de brillantes para reponerle el tacón perdido mientras recorría el festival de cerveza saludando a uno y otro lado.

10.7.14

La gente en que creciste como si fueran dioses y que con el agua se diluyeron como barro
los que creiste humanos y fueron demasiado humanos hasta llegar a ser un corazón de piedras
los que fueron al final un guijarro en el zapato y cada vez que caminabas se restregaban en sus palabras contra la planta dolorida de cualquiera de tus pies
pero los poemas de amor eran para ti

7.7.14

A Yono no le gustan las alcaparras ni las lentejas ni las alcachofas ni las ensaladas ni las alcantarillas malolientes de la ciudad, nos lo dejó muy claro el día que vio cómo un aguarón huía alcantarilla adentro. Ciudad de pestilencias y ratas, ciudad de desagües inauditos, solo faltan las cucarachas voladoras y yo me volaré directa a Milán, justo para el próximo desfile, adoro las gasas, el organdí y los tejidos de invierno. Incluso adoraría esta ciudad de grises y corales negros y azabaches, si no fuera por lo burdo y pastoril de sus ediles más prominentes.

6.7.14

Yono calzada con sandalias de tiras adornadas con piedras, que reflejan luces distorsionadas, y sin tacones. Yono paseando cerca de las dunas de las salinas del norte al lado del mar. Yono de incógnito de alcaldes, concejales y secretarios. Yono con su libro presa bien agarrado en su mano derecha y arrastrando con su izquierda un caniche. Yono brillante en sí misma en la soledad de la arena y la sal. Yono untándose de aceites hidratantes de jojoba y de oliva virgen. Yono mirando de soslayo hacia los pinos por si oculto tras algún tronco surge de repente algún reportero gráfico.

(No hay valientes en el paraíso)

5.7.14

Ella llegó para quedarse
ella llagó todo el manantial de tu voz antes de haberte escuchado
ella llegó para quejarse en sonidos de relumbre
y adiós a las perpendiculares que trazaban los vestigios
adiós a los tratados de superficies óseas
sin embargo yo no soy la extranjera del espacio vacío

30.6.14

Diario de
 
Mira, Chet, el transcurso del tiempo, hoy amanece como un día de invierno, deseamos lluvia y viento, y vino el viento y nos trajo la lluvia y un poco de frío. 

Son jóvenes y displicentes los que pasan bajo la lluvia y subrayan todos los hechos benévolos a su alcance. 

Rayitas de colores para el mundo que vive lejos, maderas de suaves ondulaciones para sentarse bajo la brisa cuando amaine el viento.

28.6.14

COMIDA PARA PERROS / GSÚS BONILLA

8.

nunca tuve miedo al agua. es hoy, cuando aún queda sangre sobre las aceras, que me paralizan estos charcos. llueve. anoche hubo una batalla; un sinnúmero de caníbales nos masticaba a conciencia el corazón, insaciables como perros pobres. poco antes, en el noticiero de las nueve, la humanidad veía como lo apaleaban. yo lo vi también, hasta frustrarme. entonces, aparta eufemismos, enternécete después, un miércoles. llórales, el tercer día 



9.

siendo esto así, mi estado anímico se manifiesta en ira, arrebato, pero sin llegar a montar en cólera y me pacifico pronto, consigo entender que mi cuerpo se prepara para la defensa de una causa justa; es emocionante que una parte de mi pueblo sigue preparada y planta cara a esta bestia capital que nos clava, día a día, sus uñas


Comida para perros de Gsús Bonilla
Ediciones Baile del Sol, 2014

26.6.14

La delicadeza de las bolitas de anís de colores en tono pastel engarzadas en un vistoso collar propio de los desfiles de las fiestas de verano, sobre el delicado escote de Yono, hasta que el calor derritió las bolitas y el escote de Yono se vio bellamente sorprendido por los colores azucarados. Finalmente moscas y moscardones acudieron a libar el dulce colorido y Yono gritaba y corría por las calles agitando sus brazos e implorando con ellos al aire. Los fotógrafos y reporteros corrían tras ella para no perderse ninguna escena rogándole que se detuviera un instante y posara para las efemérides futuras de la ciudad. 
(No hay valientes en el paraíso)

23.6.14

fragmentos de voz
el cuerpo se aleja
el cuerpo del cielo gris
llega el verano de eslabones en cadena
y la tierra se tambalea bajo tus pies
una rara genética de ramas y de esparto
inscrita a cincel en nombres laureados
y en nombres insignificantes
la tierra, localidad natal, la de los recuerdos
o la sangre.

19.6.14

INMINENCIAS / JULIO OBESO

El soldado

En las botas del soldado viajan una madre, un perro pequeño, alguna lápida no muy vieja; aquella muchacha lanzadera a la que le nacieron formas el primer día de navegar. En la cartuchera del soldado come un ratón de campo y su rascar son noticias de hermanos menores, de la casa con un tres, con una higuera, con una mariquita en un frasco. En la compañía el soldado está solo. Escribe palabras en la ceniza y amanece con labios sucios, saliva gris. En la herida del soldado, un tiovivo de escarabajos sortea la llaga como una trinchera. Danzan las últimas diez cartas del perfecto amor y entra en la paz, con la bayoneta sobre el pecho. 



Colateral

      A M.J. Romero Nicieza

Besa y su mueca ya no es discreta. La comisura izquierda la tensa el reloj de la torre y un revuelo de armiños suben del otro lado. Ocupan los girasoles uno de los hemisferios y cuelgan de sus dedos como ambientes invernales frente a la cocina de carbón. Aunque no pueda verlas sabe que las castañas están cambiando a otro estado, de un modo lento y continuo. También su pecho tapizado con delicados motivos, luminiscencias aromadas del jabón que más le gusta. Al separar los labios, el infinito es un índice resbalando cuello abajo. Es un parque y una escuela para las primeras palabras de los pájaros, fuentes semejantes y árboles místicos. Cumple los cincuenta a lomos de un indulto cuya belleza se cristalizó, gota a gota, en otras bellas apariciones. Ninguna como ella, ahora que sus hombros avanzan como queriendo decirse confidencias o asustar el espacio que la duda instala, entre una mujer y su espejo.

INMINENCIAS / JULIO OBESO
 Ediciones Tigres de papel, 2014

16.6.14

Por fin la ciudad a mis pies y el sol sobre mi pamela. Como si fueran ciudadanos de Dresde antes de la gran guerra, o como si estuvieran a punto de acompañar a Wagner en el último año de su vida. Inmortalizaremos el día antes de que lleguen los barcos de pesca, antes de que nos sirvan los bogavantes y deje la palabra Yono incrustada en el libro de firmas de la ciudad, antes de que se levanten los vientos iracundos y se lleven las redecillas y las motas de carboncillo nos sobrevuelen como si fueran nubes de cualquier parnaso estrafalario. 
(No hay valientes en el paraíso)

14.6.14

Como un sauce llorón
al filo del desvanecimiento
como una cataplasma sobre un banco de un parque en obras
como un flotar sin idas ni venidas
como un estar contigo y sin ti
como zarza enredada a tus pies.