Llevo tiempo esperando poder leer en hoja impresa los poemas y las crónicas que con puntualidad diaria he ido leyendo todos los días en el blog de Alfonso Xen Rabanal y al fin ha llegado el libro. No es una copia literal del blog pero sí mantiene ese espíritu de transgresión, de calibrador de conciencias, de ojo que mira y vive inmerso en su tiempo. Sin embargo, trasciende el aquí y el ahora y hace de su niebla una niebla universal. Si entras en La Cámara de Niebla y te dejas llevar por las palabras irás desde la poesía de sus blues, desgarrados y desgarradores, hasta las reflexiones más sociológicas, su voz te irá llevando por las imágenes de su vida, los fragmentos, que comienza con un Blues y acaba con el regreso a la niebla.
...B (tres puntos Blues)... a cada paso, como una procesión a la inversa, escondo más mi dolor... En cada estación a la que llego andando, busco un banco aislado para ver pasar los trenes... las luces sin rostros y luego el vacío que decoro con el humo de otro cigarro...
... al anochecer, cuando trabajaba en el puerto, contaba las dunas de fango en el reflujo de la mar... los aleteos de los peces confiados, la garra que se esconde, los cebos perdidos...
... al amanecer, cuando curraba en la mina, llevaba ya varias horas extraviado entre esa niebla espesa, soñando con tropezar con esa tumba donde se perdió mi sangre mezclada con otras treinta y dos sangres del valle... Y contaba los chasquidos de las mandíbulas, los gritos ahogados y los silencios... Todos los silencios...
... ante un papel en blanco dibujo tres espirales que se suspenden en mi vacío...
a ellas me aferro como a la barra del bar...
Porque la última es este paso que doy del que quiero desgajarme...
la primera es la huida de ti, mujer fría...
y, por el medio... siempre la niebla...
donde mi dolor se esconde...
...he roto el espejo de tristeza donde calibrabas tu alegría... en poco tiempo he aprendido a disimular mis lágrimas entre el esperma abandonado en callejones oscuros... allí por donde nunca pasas... aunque sé que piensas que mi palabra se ha perdido, que necesito sufrir para avanzar sobre el papel, que para mí no se ha hecho la vida, lo que tú entiendes por vida, pues no sé venderme... te recomiendo que hagas una de esas excursiones pagadas y guiadas por barras que nunca soñaste, donde una luz mortecina no disimula los surcos labrados por las lágrimas que se beben y se derraman, que saben a estaciones a puertos de mar y de montaña a tumbas donde se tropieza a polvo que se arrastra por la barra y que el jefe recoge en una botella con un embudo... para que vuelvas a beber de tus lágrimas...
Sé que ya no te alegro la vida al verme doblar... pero es que me estoy volviendo avaricioso con el dolor, mi dolor... así que
vidéate las miles de procesiones grabadas y sé una más de esas que se excitan con el dolor ajeno en una ficción... y que apartan la vista ante el dolor real que
procesiona todos los días entre las alcantarillas...
Por fin he conseguido romper el espejo de tristeza...
para ello he tenido que partirme la cara...
ya soy uno por fuera y por dentro...
un alma hecha jirones perdida por el camino...
una cara fragmentada en donde una de sus grietas, sí, esboza una sonrisa...
Nunca saqué fotografías
de nada
pues allí donde he ido
todo lo he mirado desde dentro...
Siempre he sabido que lo que se olvida
con forma ese fango al que te has de aferrar
cuando la resaca te arrastre...
Por ello no te olvido
aun surtido de resacas
perdido entre la Niebla
rebozado de ese fango
que no me olvida...
... tres puntos hacen camino en el vacío donde canto...
A través del espejo (pop up)De
La cámara de niebla/Alfonso Xen Rabanal