
Le agradezco a Antonio Castellón el compartir con esta ciudad un premio que le han dado, Palabras como rosas. Como ya le escribí en un comentario, lo recibo con los brazos abiertos. Además, me gusta mucho el nombre de este premio, no solo por lo que significa, me gusta sobre todo por esas palabras y por las rosas. Cuidado con las espinas, sí, cuidado con las espinas de las palabras.
Antonio, desde su blog Cuaderno Nocturno, nos habla de las oscuridades y de la luz. De esas cosas concernientes a lo que solemos llamar espiritu y, sobre todo, de Hesse, y, estos días, de Hölderlin y su locura... Yo suelo visitarlo con nocturnidad y alevosía, porque me gustan sus palabras y sus meditaciones.
Ya sabéis que nunca nombro a nadie y que lo comparto con todos vosotros.Antonio, desde su blog Cuaderno Nocturno, nos habla de las oscuridades y de la luz. De esas cosas concernientes a lo que solemos llamar espiritu y, sobre todo, de Hesse, y, estos días, de Hölderlin y su locura... Yo suelo visitarlo con nocturnidad y alevosía, porque me gustan sus palabras y sus meditaciones.
Quiero agradecerle también a Anti-Yo, aunque tarde, otro premio que compartió con esta ciudad y que en su día no agradecí públicamente. Os recomiendo también su blog Diario del Anti-Yo, esa lectura diaria de dos o tres frases, siempre filosóficas y que casi siempre me hacen esbozar una sonrisa. Por ese descuido mío imperdonable de no hacerme entonces eco de tu voz, especialmente para ti estas palabras y la rosa.
De paso, aclarar que Pepe Pereza existe, no es un seudónimo mío, ya quisera yo escribir y contar todo esto que él ha escrito. Mi nombre, para los que lo ignoren, es María Jesús.