Decir.
Del avaricioso criado en oro
y el pobre en barro.
Del que no conoces,
del que otros dicen,
de compañeros sin compañía,
del jefe cabrón,
del hambriento con dinero,
de la vida sin días,
del inmigrante sin culpa
y del político sin condena.
Decir de la mujer sin pecho,
de la fuente sin agua,
de la risa sin gracia,
de la calma de la tormenta,
de los dioses sin Dios,
de la tumba abierta,
de la flor sin color
y del espino sin flor.
CRISÁLIDA DE LUNA
Felipe J. Piñeiro
PiEdiciones
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8.11.15
11.12.14
El ladrón de sentimientos / Felipe J. Piñeiro
Sin perdones
Los silencios que presagian lo gastado
del delicado corazón
y quizás los que has usurpado,
pero no puedes llegar
y querer aprender en este día no propicio,
en el no despertarás, ni ante el reclamo
lleno de fachadas ni ante las contradicciones entre
máscaras de miedo abstractas sin más verdugo que
uno mismo,
porque el amor deshabita con garra suave
y amordaza silencios.
En los pasos encontrados
Y en ese instante lo vio por primera vez,
al niño hombre anciano
caminando entre pasos entrelazados
por el sendero donde las cuestas
ni subían ni bajaban,
donde lo llano era piedra
y la piedra era lo llano,
tiempo después lo encontró de nuevo
en ese extraño camino,
donde el niño
quiso ser hombre,
el hombre, anciano
y el anciano,
quiso ser de nuevo
niño.
Felipe J. Piñeiro, “El ladrón de sentimientos”, Eolas Ediciones, Col. Eria, León 2014. Prólogo de Vicente Muñoz Álvarez.
Los silencios que presagian lo gastado
del delicado corazón
y quizás los que has usurpado,
pero no puedes llegar
y querer aprender en este día no propicio,
en el no despertarás, ni ante el reclamo
lleno de fachadas ni ante las contradicciones entre
máscaras de miedo abstractas sin más verdugo que
uno mismo,
porque el amor deshabita con garra suave
y amordaza silencios.
En los pasos encontrados
Y en ese instante lo vio por primera vez,
al niño hombre anciano
caminando entre pasos entrelazados
por el sendero donde las cuestas
ni subían ni bajaban,
donde lo llano era piedra
y la piedra era lo llano,
tiempo después lo encontró de nuevo
en ese extraño camino,
donde el niño
quiso ser hombre,
el hombre, anciano
y el anciano,
quiso ser de nuevo
niño.
Felipe J. Piñeiro, “El ladrón de sentimientos”, Eolas Ediciones, Col. Eria, León 2014. Prólogo de Vicente Muñoz Álvarez.
22.1.14
Pensamiento en la oscuridad del ser / Felipe J. Piñeiro García
ACCIDENTE
Un ruido te increpa,
tu proyección de sonido se define.
Ojos abiertos,
luces extrañas,
visión confusa en la noche.
Sangre y gusto de hierro.
IMAGINACIÓN
Cuerpo suspendido al universo,
la soledad más inestable es tuya.
Nariz abierta en inspiración profunda,
raya de estrellas y meteoritos.
Un corredor,
unas escaleras,
un cuarto,
nada.
Flipe J. Piñeiro García "Pensamiento en la oscuridad del ser"
Ediciones El Carro del Sol, Barcelona 1999
Un ruido te increpa,
tu proyección de sonido se define.
Ojos abiertos,
luces extrañas,
visión confusa en la noche.
Sangre y gusto de hierro.
IMAGINACIÓN
Cuerpo suspendido al universo,
la soledad más inestable es tuya.
Nariz abierta en inspiración profunda,
raya de estrellas y meteoritos.
Un corredor,
unas escaleras,
un cuarto,
nada.
Flipe J. Piñeiro García "Pensamiento en la oscuridad del ser"
Ediciones El Carro del Sol, Barcelona 1999
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