3.3.14

Herido Mármol / Ernesto Frattarola


BRAILLE


Tocaré las palabras como un dedo de Dios.

Anochece y el mundo suda como un cuerpo.
Poros que se quejan en voz alta,
cicatrices.

Huellas húmedas en la hostia enaltecida:
caricias consagradas,
pan y sexo.

Dichosa el alma que sabe de tejidos.
Maldita la piel que se mantiene virgen.

El vicio de tocar.
El vicio de tocarse.
El vicio de tocarte como un ciego hambriento.

Amo la rugosidad de las paredes,
la gratitud de las camisas,
la espera sutil de tus hombros de leche.

La mano suave de mi padre muerto.
Las inevitables alas de mis hijas.

Amo estos diez mandamientos.
Porque saben los colores y los huecos.
Porque mienten sin rubor y sin después.

Amo mi boca hermosa porque está hecha de agua.

Mis sílabas zurdas.
Mi único envoltorio.

Donde la tierra es mucho más que tierra.

Las uñas vivas en el barro blando,
el roce como marca de existencia.
Un cuerpo que desprende olor a música.

Tocaré las palabras como un dedo de dios.


"Herido Mármol"
Ernesto Frattarola
Suburbia Ediciones, 2014
 


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