Ayer por la tarde:
La calma que precede a la tormenta. El silencio. La quietud. No hay gente ni coches en la calle.
Ayer por la noche:
Vivimos en el mejor refugio. No se movió ni un contenedor de la basura. No hizo frío. Algunos se animaron a salir. En la madrugada había gente sentada en los bancos del parque.
Esta mañana leo las noticias. No lo he soñado. No he soñado la calma. El temporal no entró en la ciudad.