Porque son dos cuerpos bajo el mismo nombre, los matices se escurren del primero hacia el segundo sin ninguna ley entre ellos. Unos centímetros de menos, unos centímetros de más, una z que se escapa, una z que no aparece, y los dedos de las manos, de ambos dos, distintos.
Tuve que ponerme de puntillas, sí, sobre los dedos de mis pies, y confirmé el cambio de luz.
Así quedan dos nombres sobre un mismo cuerpo.
O viceversa:
Porque, al principio, son dos nombres sobre un mismo cuerpo, los matices se escurren del segundo hacia el primero, sin ninguna ley entre ellos. Unos centímetros de más, unos centímetros de menos, una z que no aparece, una z que se escapa, y los dedos de las manos, de ambos dos, distintos.
Tuve que ponerme de puntillas, sí, sobre los dedos de mis pies, y confirmé el cambio de luz.
Así quedan, al final, dos cuerpos bajo el mismo nombre.
(para Leo del Mar )