Llega la ronda nocturna y entre hora y hora ya no sé qué hacer. Las mejores frases las tuve con las manos en el agua, agua muy fría, hasta que el frío me produce dolor, seré masoca..., pero no recuerdo ninguna. A veces llegan noticias felices, y veo cómo las nubes van quedando ahí abajo con el resto de los mortales, una noche de esas es esta noche. Hasta podría bailar sola, pero entonces recuerdo que al otro lado alguien intenta atravesar un tabique seco, durante todo el día era como los ladridos de un perro abandonado y encerrado entre cuatro paredes, desde las siete de la mañana.
Establecer un equilibrio entre los ladridos y estar sobre las nubes, si de mí dependiera.
Si pudiera hacer que de mis manos se deslizara la seda para ovillarnos
ahora que ya no soy una gata enjaulada
ni tú un perro con ladridos a paredes
desnudas y solitarias
el silencio de la noche solo es una evidencia.
Establecer un equilibrio entre los ladridos y estar sobre las nubes, si de mí dependiera.
Si pudiera hacer que de mis manos se deslizara la seda para ovillarnos
ahora que ya no soy una gata enjaulada
ni tú un perro con ladridos a paredes
desnudas y solitarias
el silencio de la noche solo es una evidencia.
