30 abril 2009

Una noche de estas

Llega la ronda nocturna y entre hora y hora ya no sé qué hacer. Las mejores frases las tuve con las manos en el agua, agua muy fría, hasta que el frío me produce dolor, seré masoca..., pero no recuerdo ninguna. A veces llegan noticias felices, y veo cómo las nubes van quedando ahí abajo con el resto de los mortales, una noche de esas es esta noche. Hasta podría bailar sola, pero entonces recuerdo que al otro lado alguien intenta atravesar un tabique seco, durante todo el día era como los ladridos de un perro abandonado y encerrado entre cuatro paredes, desde las siete de la mañana.

Establecer un equilibrio entre los ladridos y estar sobre las nubes, si de mí dependiera.
Si pudiera hacer que de mis manos se deslizara la seda para ovillarnos
ahora que ya no soy una gata enjaulada
ni tú un perro con ladridos a paredes
desnudas y solitarias
el silencio de la noche solo es una evidencia.

29 abril 2009

Variación de Tiempos / Fusa

Primer tiempo:
Él hace que me cree. Sabe que lo que le estoy contando es un cuento un poco raro. Intuye que hay partes de verdad y partes de mentira, pero hace como que se las cree todas. Me mira y dice: ahá, ahá. Y cuando acabo, mira el techo, porque estamos en la cama, y dice: cuéntame más. Y ambos fingimos que hablo de mí.

Segundo tiempo:
Hablo y no dejo de equivocarme al hablar. Hablo y hablo, rápido, a veces no se me entiende, y con esta voz un poco aguda, hablo y me tropiezo con el aire, me levanto, intento ir lento, pero no me sale, titubeo.

Tercer tiempo:
Dice que cuando estoy callada me mira y se dice: está creando un mundo. Que por eso no me interrumpe. Lo que no sabe es que cuando callo estoy sufriendo, pensando cómo sería mi vida sin él.


Gracias Fusa. Esto acaba de dejármelo Fusa a modo de comentario en Tiempos.


28 abril 2009

Variaciones de voz

Primera voz:
Cuenta todo tipo de historias, hace nudos y los aprieta y me cerca de palabras. Sin ser vista voy deshaciendo por el lado opuesto al que ella anuda. Se está tejiendo en mi red. No sería nada importante si no fuera convirtiéndose además en el paso que me precede, hasta veo sus zapatos antes de pisar con los míos en el suelo.


Segunda voz:
De rostros velados, desfiguran la voz y no quiero descubrir la verdad que las identifica. Podría decirles pequeños saltamontes, cositas transmutadas en voces, podría decirles esto imitando sus mutaciones, pero me resulta cansino y prefiero mirar siempre las imágenes que desaparecen.


Tercera voz:
Son pesadas, las prefería aletargadas, dibujadas como cipreses dando sombra, y no con este runruneo que va y viene desde labios a desafíos zurdos y desatados en la noche entre camas de hospital y cuerpos detenidos en medio de la tormenta.

Y seguir oyendo clip clip clip al ritmo de las palabras.

27 abril 2009

Tres tiempos

Primer tiempo:
Él no quiere creerme, dice que todo me lo invento. Sin embargo, yo no tengo tanta imaginación, no sé sacar historias de la nada, sin algo real mi imaginación no existe. Dudo, no sé si inventarme un mundo o contarle solo algo como un cuento un poco raro.

Segundo tiempo:
No hablo. Recurro a la más mínima y ligera anécdota, lo más creíble.


Tercer tiempo:
Ella no se calla, le ha sucedido algo extraño y me lo dice tan a la defensiva como si se estuviera inventando un mundo.

26 abril 2009

Rutas

1
Ah, solo era eso, palabras de otros golpeándome los oídos. Cierra, no aguanto estos rollos matutinos. Ya cierro, cierro. Seguramente que es la inmensidad de la nada.

2
Esta mañana alguien había recogido las peonías de mi infancia y las vi encuadradas en una naturaleza muerta. Incluso muerta era hermosa la belleza.

3
Las palabras, las piedras, las hojas, los irisados de este norte sombrío. Nadie recogerá realmente lo que yo antes recogí.

¿Y qué dicen ellos con el gesto torcido de excusas?



25 abril 2009

Azul de metileno

Tiempo de metileno

como un pie descalzo en Londres
un Durruti en Venecia
o los bolillos de Brujas
sin encajes

en suspenso
la bruma
el agua
el hilo

el salto.

24 abril 2009

Palabra termita

Algún día detendré este mundo
de termitas
o las oiré tic tic tic
sobre los huesos
como si fueran madera
milenaria deshaciéndose

corrosivo tic tic tic
sobre el hemisferio derecho
de mi cerebro
el lado que te alberga
en la palabra

ah si fuera el tritón
negro con la fina línea roja
quieto y atento en medio del camino de asfalto
y jugar a que acaba con todas las termitas
mientras pisa
con el tridente de sus patas
no se olvide

o si se fuera sin más
la termita milenaria.

23 abril 2009

Noche de eslabones

Hay días en que algo chirría, algo que está fuera, que me hace dar una patada mental a todo, algo de lo que ni siquiera puedo lamentarme. Días de mares perdidos lejos del mar y llega la noche y sigo cortando las palabras que me cortan. Hay noches en que las redes se enredan sin poder nombrar las manos invisibles que las tensan.

En la última de estas noches leo El combate, uno de los cuentos de Pepe Pereza. Observo el dibujo del boxeador, solo, allí tirado en una esquina del cuadrilátero, con unos círculos grises. Busco en el dios google el nombre del ilustrador, Henry González. Veo casi todo cuanto tiene en su blog y en su web, y al mirar hacia sus enlaces hago clic en uno, sin leerlo, y me encuentro al pez árbol, no puedo creer lo que acabo de encontrar. Miro la barra de herramientas, Turciosanimal, el nombre no me dice nada. Pero este pez árbol ilustra perfectamente la frase de los pájaros que anidan en el mar. Salgo sin cerrar los ojos del pez. Voy a leer a ese extraño e intenso mar de palabras que es Leo del Mar. Me reconcilio con el mundo de las palabras leyendo Hondo en trastorno y oyendo su música. Mientras escucho Disorder, vuelvo al pez árbol... Le pido a Omar permiso para traerlo aquí, así supe que forma parte de un libro, en el que está trabajando, Turciosanimal, y que algunas de sus imágenes llevan textos.

Una noche de eslabones, tres o cuatro, en cadena, lo que yo suelo llamar magia.
¿No es para estarles agradecida? Además, puedo ponerles nombres y tenerlos en esta ciudad.


22 abril 2009

El pez árbol / turcios

Turcios escribió :
Óscar, el campesino, aró la tierra y sembró un gran pez.
A los pocos días brotó un curioso árbol.
En unas semanas, Óscar ya tenía, servidos en su mesa, frutos del mar.

Yo escribí:
En el mar de Turcios descubrí el pez árbol. ¿Lo habéis visto? Hay pájaros anidando en el fondo del mar.

Alguien dijo:
Tan necesario es comer como soñar.

Inmensamente agradecida por este pez árbol, del libro Turciosanimal.

21 abril 2009

Mi lugar no es el mar

No intentes tangearme con énfasis. Hay una hondanada a mis pies llena de encefalogramas planos. No llegarás. Mejor te pierdes antes de llegar, porque inventar otra vida para rellenar hondanadas es demasiado esfuerzo. Todo está lleno, los días, los nosotros, los lugares comunes, y hasta los locos amenos que vienen del Norte.
Y además prefiero el jazz.

¿Lo dijo él?
¿Lo dijo ella?
¿O solo lo digo yo?

Otro día te contaré otro cuento, cuando haya menos ruido y las guapas durmientes duerman de verdad. Yo siempre miento. Yo siempre te miento, sobre todo cuando pisoteo los olvidos. Mentes preclaras para entender que un batido intelectual no se hace solo de palabras.

¿Y ahora quién lo dijo?
¿Ella, yo, o él?

20 abril 2009

¿Realmente estamos en un estado de derecho?

Una se pierde mirando los árboles, acercándose a los tulipanes, y doliéndose por una caída o una voz más baja que otra. O me quedo ensimismada oyendo las noticias que cada vez veo menos porque el dolor me deprime. Y, oye, que ya tengo bastante conmigo y nada puedo hacer por los que llegaron ayer en la patera, y que están tan lejos, o por la señora a la que su excompañero acuchilló con un cuchillo jamonero. Y que son nuestros políticos los que tienen que hacer algo mas que pasear su body y lucirlo ante las cámaras, qué cosa, parece que nunca miran a donde creemos que deben mirar.
¿Y a Bolonia, quién mira? ¿Y a los jóvenes griegos de hace unos meses? Yo también quise ser griega.
¿Y estas descargas policiales que suceden aquí? Podéis verlas en la dirección que copio al final. Debe de ser algo congénito, siempre me recuerdo con este odio hacia las botas militares, y qué cerca las tengo, ¿quién ordena y deja que esto suceda?

http://e.static.blip.tv/cache/1891138/

J., gracias, te cojo una frase para el título.

19 abril 2009

Habilidades

Ella lo pensó:
Espero a que se acabe la noche y que el frío y el invierno se vayan. Deseo que desaparezcan las señales de su frente, no soporto este tener que descifrar. Así nunca podré dormir.

Él lo piensa:
Da igual frase extensa que una sola palabra, espero que pronto desaparezca la minúscula gota de agua que escribe sobre mí. Después podré despertar.

¿Lo habéis visto? Hay pájaros anidando en el fondo del mar.

17 abril 2009

Silencio iluminado

Tranquilo todo, en silencio y con luz. Con todos los pasos recogidos, sin orbayos ni cajas de los truenos. Así sí, puedo regresar de vos, recordar a mi apagador de luces antes de que entre y me sorprenda por el ruido de las teclas, incluso olvidarme del pirata y de su párpado caído de tanto bifurcar mareas para atravesar esta nada. Así puedo leer las huellas grabadas en el cielo de tu boca, en un silencio iluminado.

16 abril 2009

Para dise

Hubiera preferido una boca roja pintada
en la pared de las adulaciones
y sentada verte pasar
arrastrando las erres o las jotas
o la ese con la ce

el áspid y el halcón a modo de corona literaria
sobre tu cabeza

de alguna capilla de insignes escritores
saldrá una lechuza blanca
hermoso vuelo, diré,

mientras
observo el búho gris
de mis letras.

14 abril 2009

Corrientes

El río trae más agua y el ruido crece y cerca.
La crecida arrastra palabras que a su vez crecen con la corriente del río.

Ella no descansa. Es por las palabras. Las de ellos.
Las palabras presencia.

Busco las palabras del cerrado, del cerco, del mutismo, de lo no iluminado, para que ella descanse y permanezca quieta en mí.
Palabras con peines para alisar el mundo del silencio.

Palabra y silencio abrazados, ningún amante sobrevive a este abrazo frío, tampoco tú sobrevivirás en esta tierra de lluvia donde nadie se acercará para arroparte.

Y los perros ladran. Será por mí o por ella.
Quizá por las ausencias que golpean los párpados.

13 abril 2009

Y el agua no era una ilusión

Tengo que abrir frasquitos comprados en el supermercado para poder oler el monte, en uno tomillo, en otro orégano... Cuánto frasco. Entre esto y la tortuga de Zenón, que leo en un libro de matemáticas para relajarme, casi me enfrasco, por la lentitud, porque sé que no podré alcanzarla si va delante, o no podrá alcanzarme si ella va detrás. Son cosas que se dan por sabidas y entonces para qué correr. Cierras los ojos y ves a la tortuguita detrás que no avanza, o delante que no la alcanzas. Pero nos acercábamos peligrosamente la una a la otra, cuando pisé el charco de agua y me caí, otra vez la maltratada rodilla, y maldije a la tortuga por la zancadilla y la miré con los ojos más asesinos que encontré en mí. Aún no sé si falló el espacio o el tiempo. Decidí castigar a la tortuga en el frasco de orégano, dicen que es bueno para respirar, para que no se me ahogue. Que piense ella que es tan lista qué ha fallado y se lo diga al iluso de Zenón, que no avisó que con las paradojas no se juega cerca del agua.

12 abril 2009

A modo de cuento trapero

Y cuando más, más... lo que sea, viene la vida, o la nube, o la ola, o lo que sea porque no tiene por qué ser..., lo que sea, y ¡zas!, te da un patada, o un palo, o un golpe, o un navajazo trapero, o lo que sea..., como quiera que tú lo llames. Es cuando te caes de la nubes, si es que vas por las nubes. Entonces te pierdes ya del todo. Y lo dejas todo. Y lo cambias todo, hasta el nombre, el nombre de la vida. Puedes llamarlo suela de zapato, humo, chasco, chasquido. Puedes edulcorarlo y llamarlo cambio de posicionamiento y entonces te dedicas a otra cosa, dejas de ser lo que eras, y retomas otros posicionamientos o los continúas...
Total, que me he perdido. No sé si con el cambio de nombre, con el cambio de vida, de casa todavía no...
Miro por la ventana y veo un coche blanco, pero para mí desde luego que no, porque tan perdida no ando. Ayer equivoqué el 9 con el 10, el número del día, pero estoy en mi casa y seguro que este coche blanco de policía no es por mí. Vamos yo aseguraría que no... La ultima vez es que me equivoqué de cerradura y el coche que no era mío abrió con la llave del mío, me costó un poco pero abrió, aunque no fuera el mío. Sin embargo, con las llaves de casa no sucederá lo mismo, pienso yo..., que luego existo y me gusta el existo y luego pienso que digo yo que la llave esta habrá abierto mi casa y no otra.

11 abril 2009

Todavía es hoy

A mí no me mires, mírala a ella o a él. La frase estaba escrita, estaba resguardada, pero trasgos de otras latitudes se la llevaron y no recuerdo nada. Estaba escrita en la piel de la serpiente, la del cuento
o era otra
la serpiente

una diosa pagana
no divina

una diosa que arrebate al recuerdo el tiempo de los caminos asfaltados
y nos devuelva al tiempo de la fruta salvaje
y nos desligue y nos separe
de las monedas y de los bancos amurallados

una diosa pagana de arándanos y moras
puñados de tú y yo
ya nada hay que temer
nos hemos despojado de la piel de la serpiente.

10 abril 2009

Las lilas que prometí

Vengo de muy lejos, de la tierra que ya no es mi tierra y de un tiempo perdido. Ayer prometí flores y las traigo. Aquí donde vivo, en esta primavera, todavía no hay lilas, sin embargo allí las hay siempre.

Quisiera tener el oficio de ser árbol en movimiento, extender largas ramas de palabras y cortar. Cortar con precisión, con ese fino bisturí que es la voz, para decirle a usted que no se enfade por el retraso, que entienda que viajar contra el tiempo por la geografía del recuerdo es difícil, pues apenas he dejado nada atrás, nada vivo y nada muerto, soy una mujer escasa de pasados Además, me he confundido de senda, leí live, y despistada como soy, las letras me bailaron. En ese sendero live olí el aroma de las lilas, es el olor que le traigo. Huele a cualquier tiempo pasado no es mejor, porque la nostalgia lleva dentro un martillo que separa y golpea.

Que sea un tiempo de lilas. Las mismas que le dejo aquí, sobre su escritorio, no en la gaveta, pues el encierro las mataría del mismo modo que todo encierro mata la vida.
A su regreso las encontrará, que las disfrute.

Por favor, ahora, silbe usted su mejor canción.


(para Fero)

09 abril 2009

Poemas para nada

Quiero estar
en tus manos sobre ellas
en ellas dentro
como un cuenco con agua

en mis ojos
vive un avispero

quiero estar
y verme estar

mis ojos nido
en el cuenco lleno de agua.

08 abril 2009

Hazara

Kabul
firmas con hierro
ardiendo
sobre el sexo de tus mujeres

totalmente tapadas
sale humo
de sus burkas
de su carne que quema

nos llega el olor
de su cuerpo marcado

era tan hermoso leer la palabra
hazara
en los labios de tu mujeres.

07 abril 2009

Libros cerrados

Todo lo que juró fue en vano. Volvió a dormir solo.Temblando apagó la luz, se cubrió totalmente con la sábana, hasta la cabeza.
Cerró sus ojos con los ojos de ella dentro.
Vio las chispas antes de dormirse.

El libro queda leído. Él hubiera dicho sellado.
Ella lo tira al contenedor de la basura, aún se leen alguna páginas.

Se recoge la melena, con olor de vómito. Todavía siente entre su pelo y sobre su piel las arañas, y las termitas taladrándole los huesos.

Ella tampoco avanza.

06 abril 2009

Poemas del desasosiego

III

Un día no bailaré
no bailaré

un día no hablaré
no te hablaré

un día
no te miraré

miraré

ciega

veré el mundo
y
saltaré

05 abril 2009

Desde el movimiento

Lo que observo:
Cuando estoy ausente se sienta en mi silla. Estudia mi letra y la garabatea como si fuera mi mano la que dibuja las palabras. Ensaya hasta lograr la voz que sale de mi garganta, con fuerza, con una vitalidad insólita. Soy tú, soy yo, soy las dos. Y yo desde afuera, inmóvil, la observo.

Lo que me cuento:
El grito se hizo estático. Lo abandoné todo cuando los bárbaros saquearon la ciudad, y dejé de nombrar los objetos, las minucias, hasta que apareció él y me convirtió en otra ella. Otra ella estática y huidiza de mis tres dimensiones.

Lo que ellos no ven:
Ni ella ni él se dan cuenta, pero tengo a salvo mi esqueleto, mis arterias y la voz en off. Y desde que no los nombro soy otra. Estoy lejos y a salvo de todas las miradas. Aunque mis labios aún conservan las heridas de los braques de su boca.

04 abril 2009

Poemas del desasosiego

II
Cuando dejes de amarme
miénteme
aunque solo sea por odio
escríbemelo
en caracteres persas
o sobre runas de fuego
aunque solo sea
para que siga sin entenderte
miénteme
en el último te quiero
que oiga de ti

en cualquier lengua
entenderé
que no me amas.

03 abril 2009

Poemas del desasosiego

I
Oh quién escribe estos días
quién dicta leyes ciegas
en corazones mudos
si yo hubiera podido elegir nacer
o no nacer
conocer o no
en qué sentido el mundo se abriría
sin razón aparente

hacia mi otro mundo
...

02 abril 2009

Asperezas, blog de Pepe Pereza

Debía admitirlo. Se había perdido en aquel maldito bosque. Miró a su alrededor y solo vio una inmensa y anárquica masa vegetal que lo rodeaba. Llevaba horas andando y no tenía ni idea de dónde estaba el camino de regreso al pueblo. Aun así, no estaba asustado ni preocupado. En la mochila llevaba suficientes alimentos para pasar unos días. También llevaba su saco de dormir de alta montaña, con lo que el calor estaba garantizado por las noches, por muy frías que fueran. Además del camping gas y la tienda de campaña plegable, iba bien preparado. Sus ropas y calzado eran los adecuados para esas fechas (finales del invierno), así que no tenía por qué preocuparse. Había salido a primera hora de la mañana con el objetivo de estar solo y pasar el fin de semana alejado de todo y de todos. Pues bien, hasta ese momento lo había conseguido. Lo mejor era olvidarse de su desorientación y más adelante ya se encontraría con alguien que le podría orientar. Siguió andando, adentrándose cada vez más en la espesura del bosque. Llegó a un pequeño claro y se sentó a descansar sobre un tronco caído. Desde su partida no había comido nada, así que aprovechó y comió unas cuantas galletas y un par de barritas energéticas. Una ligera brisa trajo el olor de la hierba mojada y del musgo rancio. Miró al cielo. No faltaba mucho para que anocheciera y decidió acampar allí mismo. Montó la tienda y recogió leña para el fuego.
Sentado al amparo de la hoguera se dio cuenta de que el saberse perdido, en vez de alarmarle, le producía el efecto contrario. La sensación de no saber dónde se encontraba le daba una calma y una serenidad que no había experimentado en años. Era como si el mundo que él conocía se hubiera evaporado y solo existiese la armonía y la complejidad del bosque. Era como quedarse solo en el planeta. Nadie dependía de él y él no dependía de nadie, excepto de sí mismo. Le gustó esa sensación. Echó un pedazo de leña a la hoguera y observó las chispas que volaron en espiral hacia las estrellas.
...

Este fragmento es el inicio de la primera entrada del blog recién estrenado de Pepe Pereza, si os gustan los cuentos haced clic aquí para ir a su blog y leer la continuación.



01 abril 2009

Tercera y última nota

Tú sigue bailando:
Dicen que es el hombre más sexy de la ciudad, en no sé cuántos metros cuadrados a la redonda. Yo miro en redondo y no lo veo, pero es igual, aparta de mí esos divinosaurios cantos de sireno, adónde iría yo a llegar. Prometo no volver a ponerme las gafas y taponarme los oídos con un buen audífono musical. Oh patriarca de los vinos avinagrados, mil veces el silencio antes que ese silbido atroz a modo de llamada pitagórica. Aunque él ha pensado, con muy poco tino, que su amor es piramidal.