30 octubre 2011

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en mañana de sol
como rayo luminoso
como mirada amarilla
como convertirse en hoja azul

en mañanas
no ser de hoja
ni de mirada
ni de azul

(adyacente del silencio)

29 octubre 2011

OCTAVA BREVEDAD

I
Busco un espacio refugio. Descansar de mí refugiándome en mí. Guarida de los días por venir. Por eso callo también. No encuentro el curso del río, aunque el río me tropieza y me enreda en orillas inesperadas.

II
Ahora que llegará noviembre, otra vez el mismo frío y oscuro noviembre, los ojos miran en su voz. Hacía mucho que no me sentaba aquí expuesta al destello.

III
Como flores a punto de ser ofrenda de los muertos a sus muertos.

26 octubre 2011

31

He encontrado en mis excavaciones una araña voladora fosilizada. No está como cabría esperar incrustada sobre ámbar, quizá por las marismas. No sé si será del pleistoceno o alguna época anterior, o posterior, porque yo no sé nada previo a mi propia historia, pero seguro que es anterior a mi historia, seguro. Seguiré escarbando con el cacito de jabón de lavadora. Aunque no tengo prisa, espero que mi túnel alcance pronto el mar -le dice a hombre chispa.
Estoy a punto de llegar a la altura del séptimo piso -le contesta hombre chispa-. Continuaré perforando hacia arriba. Hasta encontrarme en lo más supersónico del sonido.

25 octubre 2011

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El día: abrió, cerró, abrió, cerró (bis, bis…).

Traducción: nubes grises, nubarrones gris plomizo, nubes blancas, cielo azul (bis, bis…).

Estado actual: no veré hoy el mar, me calzo para la lluvia.

24 octubre 2011

30

-Mira, llueve y no necesito paraguas ni bicicleta.
Chica chispa encasqueta en su cabeza un sombrero de pajilla del que cuelgan a modo de melena unas lanas de color naranja. Se observa en el reflejo del cristal, da medio vuelta y sonríe hacia el infinito de la pared de las estanterías de las galletas, después gira hacia su derecha y ante la mirada atónita de hombre chispa le dice: Es para el viento y la lluvia, mañana si llueve conseguiré uno para ti.
Las cajeras dicen que este invierno estarán de moda los sombreros de pajilla aunque llueva, granice, nieve y los vientos soplen fuerte y que el color naranja será el color de temporada.
-Color zanahoria, les insiste chica chispa.

23 octubre 2011

SÉPTIMA BREVEDAD


I
Un yo alternativo al nombre quemado y arrasado desde sus cenizas hasta la casa que cobija el plural.

II
Nosotros apagaremos fuegos interiores, la saliva embotellada está dispuesta en el congelador de cualquier corazón muerto.

III
Si te apropias
de yo, nunca construirás sobre la deconstrucción porque yo es inconstruible en tú
o de nosotros, formarás parte de la comitiva que se dirige a ninguna parte.

22 octubre 2011

Esto que lees aquí, como todo lo demás, no existe realmente. Por error das en la tecla equivocada y ni ¡bum! Desaparece silenciosamente. Es el mundo virtual, no ocupa praderas, ni mesas de escritorio, ni folios, ni tinta, ni humo siquiera. Es un existir sin existir. Pero nos leemos y hasta nos parece vernos y reconocernos.
Mis blogs estuvieron desaparecidos, eliminados decía el recuadro, pero ni eso era cierto, he podido recuperarlos.
Y hacía nada que le había dicho a Fusa ‘estoy tranquila porque escribo y sé que todo está ahí’. Qué falacia, no me tengo aquí, no me tienen aquí. Aquí ni me toco, ni me siento, pero veo algún yo mío perdido por aquí siempre que traspaso esta ventana y hasta veo algunos de sus yos, sus largas melenas, sus cerebros sufrientes y sus fantasías a veces tan desorbitadas de mi mundo.
Así que aquí seguiremos ‘salvo error u omisión’, que escribió el ya célebre poeta.

21 octubre 2011

En el cielo había un nido de serpientes
y volaban

entre la hierba seca
objetos no personales

así espero la llegada
del frío.

20 octubre 2011

SEXTA BREVEDAD


I
Dicen que sin cortes fulminantes no vale la pena. Como un corte largo de luz. Como pantallazos. Como desmayos a pleno sol. Como un frío de hielo que te corta la espalda sin sierra. Como ojos enganchados en los espinos de cualquier bardial. Cada corte más espino y menos flor.

II
Los diminutos orificios de la tierra seca en un tiempo previo a la tormenta. Es necesario prestarles atención si caminas durante un tiempo largo. ¿Cómo se las arreglan esos pequeños insectos para tapar los orificios del camino justo antes de la lluvia?

III
Por mucho que hablen y hablen yo me callo. Las piedras hablan. Los árboles hablan. Los jardines hablan. Los hombres balbucean. Las mujeres balbucean. Los niños son solo pequeños aprendices que olvidan el auténtico balbuceo. Por eso me callo.

19 octubre 2011

29

-La primera vez no es fácil. Caminas bordeando la balconada por su parte exterior y al final de ella te sujetas con las manos de la barandilla de hierro mientras sientes el peso del cuerpo en las muñecas y saltas desde el séptimo piso como si fuera un cuarto, porque allí no se utilizan las escaleras. No hay escaleras. La gente sale a la calle así, como si fuera lo más normal del mundo.
-¿Pero cómo has llegado al séptimo piso? -pregunta hombre chispa.
- Eso no importa. Tú has llegado. Estás en el séptimo piso y tienes que salir a la calle. Se trata de eso, de salir a la calle y todos lo hacen así. Te dejas caer. Para ellos es muy fácil, abren las manos y caen de pie, y ya están fuera de casa. Para ellos es facilísimo.
-Me rindo. No entiendo esa ciudad donde la gente sale a la calle por las ventanas sin saber por dónde entran –dice hombre chispa rascándose la coronilla.
-¿Pero es que tú tienes explicación para todo? Pues, yo no. Pero es así y cuando quieras te llevo para que lo compruebes. Y a vosotras también –dice chica chispa dirigiéndose a las cajeras.
- Ni se me ocurre adentrarme en esa ciudad -responde hombre chispa, mientras las cajeras se hacen las distraídas.

18 octubre 2011

Devuélveme los ojos / Luis Miguel Rabanal/ Voz de María García Esperón



Devuélveme los ojos.

No creas que no he visto

cómo los tendías a secar

los lunes y los jueves.

Parezco un hombre

imposible con estos orificios

horrendos.

No seas tan ladrona

y devuélveme mis ojos.

A cambio te daré los sellos

de Namibia que te faltan,

o si no las caricias

que me pides cuando estoy ocupado.

Sin ojos, y sin ti, no soy ya nadie.

No seas terca, mujer,

pónmelos un rato.

(C) Luis Miguel Rabanal
O podríamos amarnos sin que nadie se entere
Realización: María García Esperón
Música: L. Einaudi
MMXI

Copiado de Escrito en Olleir : http://escritoenolleir.blogspot.com/2011/10/devuelveme-los-ojos.html

16 octubre 2011

28


Si vigilas la hoguera, serás el guardián del fuego. Si conviertes el roble en astillas, las astillas se clavarán en las córneas de la luz y desnombrarás los insectos, que serán convertidos en humus.

Mañana seré insecto. Mañana seré humus. Mañana seré roble. Mañana seré astilla. Mañana seré córnea o iris transparente.

Chica chispa canta en la sección de papelería mientras desmenuza las astillas que comerán los cuervos, que creerán comer insectos.

14 octubre 2011

Mírate escribir en un desierto
escribir granitos de arena que se escapan
imperceptiblemente de las manos
bajo el cielo oculto por un mar de gaviotas
al atardecer
todas las caras del puerto hacia arriba
bajo los brazos de grúas.

13 octubre 2011

Quinta Brevedad


I
Indagar los destrozos de las cuevas del silencio sobre paredes alumbradas por teas cuando se iniciaba el atavismo del caos.

II
Incluir el fenómeno familiar sobre las líneas discontinuas de una circunvalación cerebral destrozada por la palabra.

III
Desde el interior de la cueva del fuego al exterior de la vida de autopista.

12 octubre 2011

27

Hombre chispa entrega gafas a todos los que entran y se le acercan.
Para que dejen de estar ciegos –les va diciendo mientras reparte.
¿Por qué están tan ciegos? -pregunta. Nadie responde. Se colocan las gafas, hacen muecas de contrariedad y se las devuelven.
Les gusta hacerse los ciegos. Es fácil jugar a ser ciego. 

Mañana volarán cuervos en la sección de carritos.

11 octubre 2011

26

Cubro de papeles-avisos la puerta de cristal de la entrada. Hombre chispa no podrá ser visto con tantas notas cubriendo el cristal, pero sí podrá ser imaginado.

La imaginación es libre, dice una de las notas.
Imagínese todo aquello que no pueda ver, dice otras de las notitas.
La imaginación al infierno para no volver, escribí en letra grande en otro papelito.
No habrá más príncipes en la tierra de hombre chispa, dice una hoja de periódico impresa en la sección de pescados.

Las cajeras miran suspirando las revistas del corazón y sonríen ladinamente. No sé si se reconocen en una de mis notas: la caja es tuya.

10 octubre 2011

25

Los pasos son muy simples: tirar la estatua al mar y regresar a la sección de carritos y sin sicarios.
Eso dijo hombre chispa antes de irse. 
En su país no habrá más estatuas ni príncipes ni sicarios.

08 octubre 2011

24

No son todas las mañanas iguales, ni siquiera todas las noches se parecen unas a otras.

Cuando llegué por primera vez a la sección de los carritos, a la primera persona que vi fue al hombre plata y lo oí en mi pensamiento decir: Nena, tú no me alcanzas. Mientras hacía que aprendía claqué lo pisoteé. Si no es por hombre chispa, lo dejo sin el relleno de los zapatos. 

El hombre plata ha regresado con una máquina de clichés. Te pones delante de la maquinita y te regala un papelito cliché. Yo también me pongo delante del artefacto, pero hay un susto de luces de colores y dice: Vete, para ti no hay cliché.

Ya casi de noche cojo la máquina, salgo corriendo con ella y ya está expuesta en la hornacina. Todos los vecinos recogen su cliché, hasta los niños, hasta los ripios de plantas tienen su cliché.

Esta vez sí que no me alcanzas, nena –oigo en mi pensamiento al hombre plata.
No me ha quedado más remedio que dedicarme a mi oficio de comedora de uña.
El hombre plata se ha ido cojo y sin máquina.
El hueco del ascensor ha quedado más ornamentado que con la estatua del príncipe. Nadie acertaba a aventurar de qué estilo ni de qué siglo era la estatua y una estatua sin historia no tiene ningún valor.

Sin el hombre plata soy feliz.

07 octubre 2011

23

Chica chispa esta mañana de medio sol llega a la sección de carritos con un ultimátum pegado en la espalada. 

No soporto las aguas, no soporto los mohos, no soporto los alacranes ni las humedades varias.
De seguir así me iré.
Y the end.

Se acerca a la sección de las cajeras y les dice:
De seguir así me iré, como se ha ido hombre chispa, a lugares más soleados. Él, muy enojado y harto de tantas discusiones, se ha llevado finalmente la estatua. Yo, sin discusiones, me llevaré la hornacina para colocarme en una mejor posición, como mordedora de uñas.

Las cajeras la aplauden, luego cierran fuerte los puños ocultando sus uñas.

05 octubre 2011

Cuarta brevedad


I

El sistema operativo no responde. Aumenta la lentitud de la noche.


II

Abrir la ventana hasta la primera nube de cualquier galaxia.
Estoy empezando a contar.


III

Me he deshecho de los nexos y demás sistemas circulares, pensé que todo sería empezar, me he equivocado y el salto de los puntos me ha convertido en acróbata.
He tenido suerte, el salto aún no ha sido mortal y sigo aquí.

03 octubre 2011

Tercera brevedad


I

Poemas que irán a dar a la mar si no dejo de llevarlos conmigo.


II

En el cerebro el triple salto mortal del poema pantera o gacela.


III

Entre las hojas y las mariposas elegí las hojas, caen repetidamente todos los otoños y mis ojos las ven volar llevadas por el viento. Podría trazar un mapa con su morfología, un mapa de viento de coloridos ocres y que no fuera totalmente exacto. 

02 octubre 2011

Segunda brevedad


I

Respirar música para escribir y no como telón de fondo, si no como telón interior y escucharla hasta asfixiarme.


II

¿Cuántas lunas alcanzadas? ¿Qué canción de amor te hablará de mí? ¿Era el amor una luna o una estrella más asfixiante que el sol?
El amor cumple todas las fases de la vida de la estrella que no es fugaz.


III

El verano no se sostiene solo, invade octubre y así estamos: sosteniéndolo sobre nuestras cabezas.

01 octubre 2011

¿Arden las ciudades, las casas, los corazones quizá o los zapatos dejando los pies llagados y descalzos?
Nada arde en las ciudades de occidente. Vemos el fuego a lo lejos. Arde lejos de aquí. Las nubes de tormenta ocupan sus posiciones sobre nuestras casas, sin saber nosotros qué sucederá mañana, cuando los corredores de turno y los grandes bancos abran sus pantallas a los últimos valores de occidente.