31 diciembre 2010

Pregúntale a Alejo / Luis Miguel Rabanal

De pronto el verano ya era un lugar incomparable. Villaseca y carbón y la nueva advertencia del Hombre del Saco. Quiero decir que vivía por primera vez la hermosa aventura de ser niño lejos de casa, con ella vigilante y los días más largos que recuerdo.
Nada escuchaba que pudiese entorpecer mi asalto a las mojadas bocas de las minas, ni el estrépito del monte cuando las vagonetas cargadas descendían y yo lloraba mucho por no reconocer a Alejo aún, tiznado y monstruoso, ni más tarde en Carrasconte el ritual de la merienda. Yo pretendía parecerme a uno de aquellos hombres valerosos que hablaban casi siempre sin abrir la boca, como los héroes de corazón tan formidable.
Llegada la noche resumiría el poder de las imágenes advertidas como si mañana me marchara, aunque dijese ella que no, que antes tendría que aprender el rumor triste de las viejas sirenas avisadoras de la desgracia, reparar en esos trenes tranquilos, casi melancólicos, y en cómo su humo se desgarra y escuecen los ojos. Como el propio dolor.
Precisamente viví los días para contártelos, para soñarte a ti con ellos y creer que era tuya la mano que tiraba y tiraba de Rolindes y, sin poder llorar apenas, le exigías que te llevase con Alejo, al otro lado de todo. Hoy lo transcribo con meridiana claridad. Estabas allí, junto a nosotros, sin saberlo. 
(Luis Miguel Rabanal )

Copiado de 'Casicuentos para acariciar a un niño que bosteza', 
más aquí
y aquí en http://www.clubleteo.com/

Os deseo 365 días felices, en este número tan 'par' 2011, es un número saltarín y saltimbanqui, ahora que apenas quedan trapecistas haremos piruetas.

29 diciembre 2010

Gramática malva / Lola Crespo





Gracias, gracias, Lola.
http://www.youtube.com/watch?v=UY3tYFzns54
http://www.youtube.com/watch?v=t4-wYiwJqMo
http://madejadepalabras.blogspot.com/2010/12/granatica-malva.html

sección 4

Hace tiempo que no nombro lo que me aterra. pero choca contra mí en mi cerebro. como si el cerebro fuera su cárcel y yo su guardiana. si antes  me abrazaba hacia dentro, ahora me abrazo hacia afuera.
Lugar inhóspito.

28 diciembre 2010

Sección 3

He visto
miradas ladinas en desiertos de voz

luego se cruzan valles
donde el contenedor de las pisadas es un vacío
que salto para no caer en él

27 diciembre 2010

Sección 2

No acabo de decidirme
giro a uno y otro lado
no se trata de lugares
no lugares exteriores
reflexiono sobre qué lugares de mi propia piel

dudo entre el colorido del pato salvaje sobre aguas oscuras
y la mirada de la rana rodeada de hojas verdes

26 diciembre 2010

Sección 1

No puedo entrar algunos lugares
ni llenarlos
ni respirarlos
ni verlos
ni observarlos
ni describirlos
ni escribir sobre ellos
ni escribrirme en ellos

ni describirme sin ellos
sin embargo

ocupar lugares

23 diciembre 2010

Fragmentos / Pepe Pereza

Pepe Pereza es un gran cuentista. Siempre leo sus cuentos de un tirón esperando la sopresa del final por un lado y con pena de acabarlo por otro. En algunos de sus libros sus historias se van uniendo unas a otras de un modo sorprendente. A parte de cuentos, de vez en cuando, escribe unos fragmentos que rayan en el lirismo, y me encantan. Esta tarde, he ido a su blog y busqué en su etiquetas 'fragmentos', he elegido seis para dejar en esta ciudad en estos días tan grises, y navideños.

I
Me concentro única y exclusivamente en respirar. Solo eso, respirar. No es tan difícil si te concentras. Inspirar y expirar. Se trata de llenar y vaciar los pulmones de aire para que todo lo demás siga funcionando. Inspirar, expirar. Así una y otra vez, sin descanso.

II
En casa hace frío. Con un maullido inquisidor mi gato me sugiere que encienda la calefacción. Me quedo quieto en el sofá, mirándole fijamente. En frente, él me sostiene la mirada. Seguimos mirándonos durante un par de minutos. Poco a poco, el verde de sus ojos me va absorbiendo a otros mundos fuera de este… Cuando comprende que no voy a moverme (al menos hasta que acabe con el porro que me estoy fumando) emite una especie de gruñido y, de un salto, se encarama en el sofá. Alargo la mano para acariciarle el lomo pero me esquiva ofendido y va a acomodarse al otro extremo. Le miro y él pasa de mí. Se ha hecho un ovillo y tapándose los ojos con una pata trata de dormir. Llego a la conclusión de que mi gato es una puta, si no recibe algo como pago, no da muestras de cariño.
III
Mi gato murió hace poco. Después de dieciséis años juntos su ausencia es dolorosa y triste. He intentado escribir algunas líneas para honrarle, pero me he dado cuenta que cuando algo te toca de lleno, las palabras son insuficientes, al menos las mías.

IV
Hoy me siento tan pequeño, tanto, que esa partícula de polvo que viaja por el salón me parece inmensa cual planeta. Soy inferior a la mosca que acabo de aplastar contra el cristal. Mil veces más insignificante que el pelo púbico que ha quedado enganchado en el desagüe de la bañera. Hoy no me siento humano. Hoy soy un despojo que no se atreve a levantar la cabeza. Hoy me vas a permitir que me esconda en mi agujero, que me arrope con mi vergüenza y purgue culpas.

V
Una mañana de camino al trabajo, a la altura de la farmacia que está en la calle Gonzalo de Berceo, justo enfrente del parque, oí decir a una señora que iba acompañada de una niña pequeña:
- Mira, ahí va la paloma azul.
Para cuando quise mirar ya no vi nada, tan solo unas sombras fugaces que se alejaban en el cielo y se perdían entre los tejados.
- Sí, es azul – dijo la niña, convencida de que había visto algo maravilloso.
No le di importancia hasta que otra mañana al pasar por el mismo lugar vi a una pareja de abuelos sentados en un banco. Lo que me llamó la atención fue que ambos estaban mirando al cielo protegiéndose los ojos con sus manos a modo de viseras y diciendo:
- Jamás en mi vida he visto una paloma igual.
- Pá mí que alguien la ha pintado de azul.
Miré al cielo y el sol me golpeó en las corneas. No pude ver nada.
- Lo extraño, aparte de su color, es que siempre se la vea por la misma zona.
- Le gustará este sitio.
Seguí caminando a ciegas, tratando de enfocar y recuperar la visión. Me pregunté si la gente se estaba volviendo loca o realmente existía una paloma azul que revoloteaba por los alrededores. A partir de ese momento cada vez que pasaba por allí echaba un vistazo en busca de la paloma azul. Durante días escuché varios comentarios que confirmaban su existencia pero no pude verla. La otra tarde, al volver del trabajo, iba pensando en la misteriosa paloma. Me preguntaba si realmente era tan espectacular como decían. Al llegar a la farmacia de la calle Gonzalo de Berceo, como por arte de magia, la paloma bajo del cielo y fue a posarse a mis pies. Efectivamente era azul, de un azul cobalto maravilloso. Me quedé parado admirando la singularidad de la paloma. No podía creerme lo que estaba viendo. Nunca en mi vida pensé que existiesen palomas de ese color, pero si mis ojos no me engañaban debía de haberlas, al menos una, la que tenía delante.
Han pasado un par de semanas del encuentro y mantengo la duda de si efectivamente la paloma era azul o alguien se tomó la molestia de pintarla de ese color.

VI
No, no y no, esta noche no. No lo quiero hacer y no lo voy a hacer… He dicho que no y es que NO. No creo en Dios, en ningún Dios. Me asquean todas las religiones, por lo tanto es ridículo que lo haga. Convencido de mis palabras apago la luz y me acomodo para dormir… Una especie de sonsonete empieza a taladrarme la conciencia. ¿Y si por negarme a rezar le pasa algo a alguno de mis familiares, por ejemplo a mi madre? Hago uso de la lógica y me digo que eso no va a ocurrir. Trato de dormir… No puedo, la idea de que un accidente malogre a uno de los míos no se me va de la cabeza. Me rindo y refunfuñando suelto la oración:
“Gracias por el día de hoy. Gracias, sobre todo, por el bienestar de mis seres queridos y por el mío propio. Deseo de corazón que todos sigamos disfrutando con salud (sobre todo mi madre), felicidad, amor y un buen sueldo a final de mes. Deseo, también, que alcancemos metas y se cumplan nuestros sueños.”
El conjuro está echado, finalmente el sueño llega.

http://pepepereza.blogspot.com/search/label/fragmentos

(Pepe, gracias a ti, por todo esto. Este año espero leer algunos de tus cuentos en libro de papel, con ese olor tan especial de tinta de imprenta.).

22 diciembre 2010

Presentación de Casicuentos para acariciar a un niño que bosteza de Luis Miguel Rabanal

Así que “hambrientos y azules”, hoy, 22, presentaremos Casicuentos para acariciar a un niño que bosteza, de Luis Miguel Rabanal, un autor al que hace mucho que queríamos ver en nuestro catálogo y por fin parece que sí.

La presentación se enmarca dentro de los actos de las X Jornadas Leteo, tendrá lugar a las 20.30 hs. en el Salón de Actos del Ayuntamiento de León (C/Alfonso V), y nos acompañarán en la mesa José Manuel Trabado y Tomás Sánchez Santiago.

Una perla del tesoro y un abrazo:
 ÑUBEROS
«Qué discurriría Celsa si pudiese volver, si sus ojos fueran capaces de penetrar en lo que llegó a ser su casa. Qué nos diría ahora que sabemos el curso implacable del pasado y ya no nos burlamos de su ruina, ni de sus cabe-llos siempre enrevesados por la dejadez y la demencia. Qué palabras pondría en nuestra boca, como muescas inmisericordes del odio, y qué miserias recordará cuando ya no seamos más que figuras sin sombra, lo mismo que ella en aquel tiempo.

En la era velaba sus ciruelas claudias y nos aterraba su rostro, su estatura irrisoria de mujer que grita, sus negros vestidos inflados de orina y sufrimiento. Sucedió en verano porque si no el recuerdo no sabría, sucedió en los años más voraces de la niñez cuando deseábamos su muerte con tejas e insultos que enrojecen la memoria. Celsa nos pegaba si podía, hablaba de fechorías a los padres sin cuento, de las llamas en su casa una vez que regresaba de lavar en las cuatro gotas del río.

Mereceríamos, por ello, ser despedazados por los tigres terribles del lugar, mas fue ella quien pagó con creces nuestra desazón de niños. Se la llevaron unos hombres, con los brazos atados, a la ciudad de los locos y nunca más la vimos. Ardió su casa con la tormenta, su casa de escalera insignificante donde nos sentamos a soñar y a escupir muchas veces, su casa desconchada y para siempre maldita.

Qué pensaría, si pudiese, de nosotros Celsa: los pequeños caníbales vecinos que hacíamos añicos sus cristales sin piedad. Qué susto nos daría esta vez y, de repente, que el ñubero volviera a tronar y la vida atenazase a la vida como antes.»

Del Epílogo:

«Aquí desplegó Rabanal el abanico entero de sus asuntos, la ‘summa’ de todo lo que nos había venido contando durante años, así como la quintaesencia de una voz de rotunda personalidad y de un estilo instalado desde entonces en niveles de alta maestría, de puro virtuosismo. Seguramente, este libro caerá en manos de lectores que podrán confirmarlo. A los otros, a los afortunados que por vez primera se asomen a la escritura de Luis Miguel Rabanal, sólo cabe felicitarles, y envidiarles mucho por haberles tocado en suerte que su acceso a esta ciudad sagrada de las letras haya tenido lugar por la puerta franca.»

Título: CASICUENTOS PARA ACARICIAR A UN NIÑO QUE BOSTEZA
Autor: LUIS MIGUEL RABANAL
Epílogo: Alberto R. Torices
Cubierta: Sandra Muñiz Justel
Publica: Ediciones Leteo, Colección Relojero de Banaguás, nº 7
ISBN: 978-84-614-4380-2
Páginas: 116
PVP: 10 €
Información y pedidos:
leteo@clubleteo.com
www.clubleteo.com

(Según nota de Ediciones Leteo). 

 Y en La crónica de León:
http://www.la-cronica.net/2010/12/22/vivir/leteo-consigue-llevar-a-luis-miguel-rabanal-a-su-catalogo-108830.htm

21 diciembre 2010

"Hoy no he podido dormir apenas, he tenido tantos dolores que he tenido que levantarme..."
(Mar Iona)

y en medio de la noche
la ciudad era ciega
no había más luz que la de las farolas
la ciudad era tan desierta
que el único habitante era el ruido
de un camión de basura
cuando el dolor se fue cerré la mirada
quería seguir
sola y ciega.

19 diciembre 2010

Enciendes y buumm
por no dormir
por iluminar espacios
por desvelarlos
y velarlos
mientras los insomnios.

(otro poema que ya estaba editado y que he seleccionado)

17 diciembre 2010

Ser camaleón otra vez con ritmo muy gum
lento y retorcido
ser camaleón con alas de pájaro
para hacerte volar
de una palabra a otra
desde la carpa del zoo
y esperar a la noche
y después
el canto del gallo
donde no hay aves.

 (ya editado aquí)

12 diciembre 2010

Denise bien se merecía el mejor poema de la ciudad, de las ciudades varias quizá. Las mejores palabras si no fuera por aquel buda que se cruzó en su camino y malinterpretó al intérprete. Ninguna traducción pronunciada con la semántica exacta que la palabra requería en el preciso segundo fue dicha. Por consiguiente, y aclarado el malentendido, Denise se deshizo del intérprete, primero en elogios, y luego ya sin miramientos. Adiós, adiós. Hasta la próxima, se despidió aquel hombre, incrédulo y sorprendido y sin intérprete que  le interpretara el extraño comportamiento de Denise, la iguana más famosa de la gran plaza.

11 diciembre 2010

¿Hablar yo sin un símbolo que me enmascare? debería entonces, quizá, trasladarme a Ciudad Noche y en la oscuridad rastrearme, ser mi propio destello. destello de animal opaco. destello sin brillo. destellos de mí. parca de expresión. y poliedro de mi propio útero nacerme lenguaje. una Blonde violenta con ritmo u.f.o. quizá. hasta llegar a ser harmony total.

10 diciembre 2010

De lo que nunca escribo

No hay una literatura femenina. Hay mundos femeninos, o poéticas femeninas, del mismo modo que hay una poética de Georg Trakl, de William B. Yeats   o de cualquier otro universo masculino y notoriamente conocido en la Historia de la Literatura. Y las poéticas no podemos dividirlas en géneros, sean  estos  sexuales o de cualquier otro aspecto. Hacerlo es una manera burda de interpretar el mundo literario de cada escritor. Dicho esto, es de agradecer las pocas editoriales que solo editan literatura femenina, entendida esta como escrita por mujeres. Agradecerlo doblemente, dadas las trabas familiares y sociales que seguimos teniendo las mujeres para acceder, ya no diré solo al mundo editorial, al mundo de la creación literaria, pues en muchas circunstancias nos es difícil obtener tiempo y soledad para escribir, sea nuestra escritura más o menos válida literariamente.
Del mismo modo, no hay una poética emergente de poesía joven. Hay jóvenes, si pudiera escribir jóvenas estaría en otro mundo lingüístico, generando su propia imagen en un espejo de palabras que aún no se ha roto, cuando el espejo esté hecho añicos y los leamos en todos sus reflejos entonces nos haremos una idea de lo que hoy prometen en un mundo de marketing donde en ocasiones parece vender más la imagen física del poeta que la imagen poética en sí.
¿Qué sería un libro solo con el título?
Leer un libro sin saber absolutamente nada de quien lo escribió. Borrar las vanidades de autor. Hacer sombra sobre uno de sus yos que más sobresale y recoger en la lectura los infinitos yos que van mostrando las palabras. Sería el aspecto literario más gratuito, y seguramente más gratificante.

09 diciembre 2010

Paralelismos, simetrías. Escalas rotas de ciudades. Aprendices de chamanes en las palabras del tiempo. Cortes simultáneos para desgajar la verdad como si esta existiera en términos absolutos. Práctica. Practica. y practicábamos, vaya que si practicábamos. con los cascos puestos, música cerebral para el distanciamiento. ¿dónde llevas tú el dolor? ¿dónde, tu dolor? a  vista de pájaro solo.

Y se levantó como un dios ídolo vencido y gritó a un auditorio vacío dublineses dios ha muerto, desde la atalaya volvió a grita Dublín se derrumba, la emperatriz ha muerto. buscaron todos sus perros, la caniche ciega, el dálmata cojo, el perro sol, los cachorros del pastor alemán que ya no era pastor pero seguía siendo alemán y los perros en circulo sobre un círculo vacío aullaron hasta el amanecer más frío que la ciudad sin ciudadanos recuerda.

A la segunda noche despertó. soñaba con muertos. París nevaba aquella noche. La ciudad del frío. La sal sobre las aceras. la belleza de otros ojos. Los andenes sobre el mismo andén.

Pastiches de ciudad.

08 diciembre 2010

Territorio

 Y el mundo fue un mundo colorado como rojo de carnaval
y el mundo fue un mundo encarnado rojo de carne ensangrentada
y el mundo fue grande como un gran lago de sangre
y se volvió granate a través de mi ojo que no era el ojo del mundo
y se volvió azul a través de la ausencia de ojos
y se volvió luz
y volvió
volvió envuelto en mi voz

cerrar

reiniciar.

He acabado la selección definitiva. Luego de haber hecho y desechado 6 o 7, prefiero no recordarlas. Primero seleccioné menos de una cuarte parte de la ciudad y de esa cuarta parte no sé si habré salvado la mitad, que en cálculos porcentuales sería..., más o menos lo que tengo. algo de aquí, algo de allí, algo de tí, algo de mí y de mi ciudad, con mar incluido y con sus avisperos y roquedales. Y luego de corregir ¿volveré a escribir? desde luego si lo hago será con más 'orden', si puedo yo encauzarme en algún orden, sobre todo en días de 'desasosiego bis'.
Este es un poema de los salvados.

05 diciembre 2010

IP de WikiLeaks: http://213.251.145.96

http://213.251.145.96/

Big Brother is watching
so are we

Hoy, dos: Extramuros y Cuentos sobre carretera Bio Bio

Extramuros
No puedes imaginarte un tiempo en que el tiempo falla
y la nieve se diluye fría tan cerca del paladar que hasta los ojos duelen

(la nieve quemando la piel)

los copos que yo veo cubren manzanos  que ya no existen
donde siempre es tiempo de ciruelas negras
el tiempo taló
cubrió de piedras
el insecto hoja
el insecto palo
las ramas de higuera de sanjuán
los claveles sin raíces
las cajas de pinturas
las bicicletas, los triciclos, los patinetes
ruedas de patines
columpios sin distancias
en volandas el tiempo
un tiempo voyeur.


Cuentos sobre carretera Bio Bio
Un cuento dirá
un día hubo una voz atigresada
navegando en una barca caparazón de caracol
the prayer
como si fuera una canción de navidad
pero vivíamos en  un marzo estrellado sin estrellas
con viernes menos viernes
atravesados en la lluvia
geométricos como los copos de nieve
que caían en otras ciudades
en todas las ciudades menos en la nuestra
la ciudad rodeada de peces
la ciudad en una barca
el tigre voz
perdido como un pistolero del oeste
ahora seremos libres dijo el primer cuento
ahora seremos la hostia dijo el segundo cuento
ahora seremos el tigre dijo la voz del cuento
sobre una carretera de Bio Bio
ciego el tigre.

04 diciembre 2010

Palabras baldías

cuando vivía en la tribu qué fácil
conseguir el agua que saciara mi sed
pero ahora
anacoreta en medio del desierto
sin agua
recorro kilómetros y kilómetros
de pensamientos baldíos
para encontrar
una sola palabra
una única palabra
que sacie mi sed

Es un poema recuperado. aún no lo he corregido, más o menos así estaba.No sé dónde ubicarlo, ni este ni el resto, si por orden cronológico o temático. Así que hago y rehago..., ahora soy una polar bis.
He acabdo un libro, breve, con los poemas de 'cuanto sé de vos'. me he divertido a veces y desesperado, otras. La ciudad es más desespereante, más anárquica y me pierdo, me pierdo.
Por eso no escribo. Porque me reescribo.

01 diciembre 2010

Casicuentos para acariciar a un niño que bosteza/L.M. Rabanal

La ciudad es un pozo. No un pozo de poemas. pero es un pozo.de aguas revueltas. algo llega, un nuevo libro de Luis Miguel está a punto de llegar.
Casicuentos para acariciar a un niño que bosteza que muy cuidadosamente editará Ediciones Leteo.
Algún día volveré a escribir.
Hoy os dejo esta portada.