22.1.10

Arco iris / ZenyZero


El Arco Iris
Esta fotografía la saqué con el móvil en Bilbao una tarde. No es ningún truco... Me sorprendió el esplendor natural del arco iris.

La entrada de hoy, "El Arco Iris", se la quiero dedicar a Alfaro y es la última que escribo --por el momento-- sobre colores. También quiero aprovechar para agradecer vuestras visitas. Sois geniales.

Mi querda Alfaro:

¿Hay algo más hermoso que luz sobre luz? ¿Qué estructura invisible contiene al cielo?

La ciudad está detenida en el ambiente húmedo de una estación que no termina y el cielo va a desplomarse. Los colores han huido. Pero tú me dices que se esconden porque los truenos asustan a cualquiera. Y nos reímos. Plata y gris. Y unos arbolitos que niegan la mayor, como lo haría cualquier adolescente. Y tú te ríes. Me gusta pasear contigo. La ciudad está vacía y yo te digo que sus habitantes tienen miedo a la densidad del cielo.

¿Existe algo más hermoso que luz sobre luz? Lo has visto; lo hemos visto los dos mientras pasamos la calle. Nos sonreímos. Plata y gris. Y un espejo en el que caminar, un regalo para los únicos habitantes de esta ciudad asustada. Una ciudad sin nombre a la que ninguna doctrina se atreve a bautizar. Muda. ¿Qué estructura invisible contiene al cielo de su desplome? Lo sabes, es una pregunta retórica, porque el arco iris está ahí, ante nosotros. Mudo.

Nos quedamos mirando la estructura arquitectónica que sustenta la ciudad de los sueños; sus colores, su perfecta anatomía de un dios recién revelado, su impávida presencia, su geometría mágica, y nos sonreímos. ¿Hay algo más hermosos que esta luz? Es la luz de la ciudad sin nombre.


Chuff!!


 (Del blog de Zenyzero). Gracias por este arco iris.

11.1.10

Indemne / Ángel Muñoz

andar por el filo
de la navaja
no es desconocido para mí

he estado ocho meses
espero que ninguno más
tentando la arista metálica
y salí limpio
sin cortes

ejercer de funambulista
sobre el borde
no fue fácil
te lo digo de veras
y si no lo crees
interroga a cada una
de las horas
que pasé insomne
borracho
con el miedo a tener ganas
de precipitarme
por el patio de luces

pregúntale a mi cama
abandonada tanto tiempo
por miedo a querer dormir
y no poder
al puto reloj
que avanzaba veloz
entre pastillas
y continuos viajes al baño
sin darme tregua

ya te he dicho
que no fue fácil
salir sin un tajo

ahora
lo difícil
es seguir entrando
por la puerta de casa
y encontrar
cada día
el palo que me permita
seguir haciendo de funambulista
para no caer y decapitarme

por si volviese a aparecer la navaja.


Del libro digital Ya no leo tebeos de Wonderwoman, de Ángel Muñoz