Que así da gusto desayunar. Hoy no desayuno con la prensa. Hoy desayuno frente a un mar de mil orillas. No sé qué noticia importante de esas que apabullan el corazón habrá sucedido o estará sucediendo. Tengo que recogerme un poco, no me atrevo a ponerme sobre la mesa, como Juan, el personaje de Lena y decir: "Cómeme", pero este sería el momento como mínimo para no ser hoy ese Sea Urchin con que ella me ha rebautizado, al estilo pagano, claro. Siento no poder estar a la altura de las circunstancias.
Gracias a las mil orillas
Gracias a las mil orillas