5.3.16

De los vagabundos de la vida
De los infortunios
De las peras ácidas y los cazadores furtivos
De la oscuridad de algunos inviernos
Y la clarividencia de las noches
De los escribidores
Del tedio y los tediosos
De los ombligos del mundo
De los resucitados de papel que adoro
De los dos mares que avanzan y forman una ría
De los ríos que no llegan al mar
De los sombras que caminan sobre las aguas
De las líneas que dibujo en tu mano
De los monstruos que soñamos despiertos.

1 comentario:

  1. No siempre los ríos van al mar ni los ángeles acuden a nuestros sueños.
    Besos

    ResponderEliminar