18.10.15

Las sombras negras se sitúan delante de los transeúntes y estos las atraviesan como si atravesaran una nube de cristales. 
Los ojos miran y no ven la travesía. 
En la próxima parada la tienda de repuestos encarece los recambios de ojos y los rellenos de las cuencas oculares, pero ofrece a buen precio los monóculos de colores claros y los parches de pirata.

1 comentario:

  1. En el mundo de los ciegos.. ya se sabe, no hay más ciego que el que no quiere ver.. un abrazo.

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