16.2.15

Por la mujer que se levantó la falda rumbo al paraíso. Oh Michel, Michel. Y se murió de amor en la orilla de las palabras. 
Se incendió la casa vacía y las tiras de su piel fueron rastro de un sendero hacia la nada 
Y la nieve resbalaba por los senderos, sin máquinas quitanieves sobre las carreteras. Incomunicados, dijeron, incomunicados con la nada.

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