15.1.15

La belleza era ella vista en expansión, vista en panorámica cerrada.
Abrías una espicha y saltaba el frigorífico de las palabras congeladas por el frío.
Sucedió tiempo y diluvió el cabello negro de los niños de hojalata
mira mis huesos de hojalata reducidos a granitos de pan para que tú comas
y te alimentes de la gran alimaña que es el tiempo.
No sufras por los días que han de transcurrir
solo espero cerrar la puerta
abrirla y que entres
pasa pasa
adéntrate en mi
solo espero a cerrar la puerta cuando él llegue
el último día para susurrarle:
era belleza verte morir
amar ciegamente
punzadas de médula incesantes
agobiante el dolor era belleza en los días grises estrellándose contra los cristales de las ventanas de nuestra casa
circular sobre el espacio verde de la tierra
en círculos cerrados
circular y olvidarnos de los pasos circulares
los ojos abiertos al dormir y al soñar de la noche
las olas de la playa de los quebrantos
carretera recta y luego las curvas
las curvas de la vida en precipicio hacia el olvido
así eras tú
así erais en perfecta armonía con ella
y con ella en la belleza
si hubo una plegaria fuiste tú
y fui yo rodando rodando como las piedras
la locura del hermano
las puertas de los armarios cerradas
los enchufes arrancados
las manillas de las puertas arrancadas
las voces de la noche arrancadas
las miradas de sus ojos arrancadas a la noche
los tics del lenguaje y los tics sobre la piel
convertidos en piel de sapo a través
campo a través de piel a través para encontrarnos
trocitos de piel en las palmas de mis manos
antes de dormir ninguna madre buena ningún padre bueno
madre padre dormid
duermen tranquilamente
la solución era una taza llena de alquitrán para rellenar tus venas y luego mis venas
mis arterias coaguladas cauterizadas por el paso de los rayos de sol uniformados
bajo los focos del escenario del quirófano ya oscuro
calla, cállate, calladlo ya, cállame yo no me dejes que hable mas

corté por lo sano
corté lo sano con un bisturí de vidrio

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