12.12.14

El silencio y la punzada en el oído tienen la misma consistencia. El silencio es un laberinto espacial que martillea en una cáscara de nuez mientras ella se dirige al muro de los lamentos y se calla y proyecta sus designios más humanos sobre la pared que cierra. Calla, calla. Hay un hurón oculto en cada sombra de la ciudad y no responde. La comunidad más ciudadana y cívica se reunió ayer en presencia de técnicos y burócratas. Silencio, silencio, gritaron los burócratas mientras los técnicos explicaban el devenir del tiempo sobre las estructuras ocultas. 
Yono no asistió, redactó una nota de parabién para los técnicos. No me siento a salvo en esta ciudad estructurada hace siglos en laberintos sigilosos, donde los secretos corren a raudales de voces desbocadas por las urgencias del tiempo y sus temporales. Firmado: Yono. Así, sin más florituras que su nombre en tinta azul.

1 comentario:

  1. Silencio, la nuez recorre el laberinto y martillea el silencio. ¡Silencio, calla! quisiera gritar al hurón que la acecha al otro lado de la pared.
    Gracias, MJ. Abracísimo.

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