10.7.14

La gente en que creciste como si fueran dioses y que con el agua se diluyeron como barro
los que creiste humanos y fueron demasiado humanos hasta llegar a ser un corazón de piedras
los que fueron al final un guijarro en el zapato y cada vez que caminabas se restregaban en sus palabras contra la planta dolorida de cualquiera de tus pies
pero los poemas de amor eran para ti

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