17.5.14

El público grita y aplaude y lanza cintas y confetis al paso de Yono, que apenas puede saludarlos por ir sorbiendo la crema fría de un vasito de sorbete de limón y lima. Ha surgido a su paso tal estruendo producido por los voladores lanzados desde el templete del parque, que nadie logra oír lo que nos grita Yono entre sorbo y sorbo. 

Fiestas de primavera con geranios y jazmines en los parques y terrazas, pensamientos de vistosos colores cubriendo las marquesinas y sobre los parterres cascadas de rosas inodoras. 

Si he sido tocada por el triángulo mágico de algún dios, ¿por qué no salen los dioses de esta ciudad a recibirme como debieran? Dioses y no ídolos. Los vientos alisios y contralisios siempre azotando las murallas de la ciudad y ensordeciendo los himnos del desfile de mi comitiva. 

(No hay valientes en el paraíso)

1 comentario:

  1. El viento es peligroso, revuelve tempestades interiores, sacude las telarañas y nos obliga a sentirnos al son de los elementos..

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