13.3.14

Ignorar dónde rompe la fina línea escarpada de la realidad que no divide
abrir la herida del círculo sagrado donde ya no habitan dioses ni bromuros de amor ni vida mía
recoger la resina y envasarla
ofrecer vasitos de gelatina, mira niño, qué color
lejos de la ciudad, amor de la risa
sueña las copas altas de los árboles milenarios
coloca en ellas el nido del adiós.

2 comentarios:

  1. Qué exacta preciosidad.
    Ese nido tiene plumas de amor.
    Besos

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  2. extraer lo bueno de la vida, resumir, condensar como la resina los momentos que nos hacen vivir y no sentir el desgarro de la no vida.
    un beso

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