21.3.14

Cuando la noche parece que nos lleva al punto de partida
hasta el horizonte tiembla bajo mis pies de puma y tu corazón de azogue
sin alas subes hacia el cielo y escarchas son
relumbramientos de pisadas
muñecos colocados en las estanterías
líneas rojas sobre hojas de roble
desciendes hasta mi voz y velos de infancia nos cubren
caramelos de nata para repartir
helados con cucharitas de plástico
servilletas de papel para dibujar los colores del mundo
una línea verde y azul era el curso del río imaginario
cuando la noche nos lleva al punto de partida
caminamos sobre un río imaginario verde y azul.

2 comentarios:

  1. Voy a hurgar más por aquí..

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  2. Qué preciosidad.
    Esos pies de puma, en silencio, con voracidad felina, son capaces de llevarnos a mundos más puros y transparentes.
    Besitos

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