15.2.14

Diario de

¿Algún futurible escuchará nuestras canciones de amor?

En San Balandrán saltaban los peces y veíamos angulas en zigzag como si fueran serpientes Luego llegaron los lodos y luego de los lodos, los puertos deportivos. No saltan peces en San Balandrán.

Un marinero quiso vender los barcos al peso, dicen que no estaba bien, se olvidó su canción de amor.

Cucú cantaban los niños del bosque de San Balandrán, estoy aquí, decían, estoy aquí.

1 comentario:

  1. No sé si habrá futuribles que recuerden lo que son los bosques y los ríos..
    un beso

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