11.1.14

“Domingus Martinelli, acuda a portería”, y Domingus Martinelli acudió a la portería acompañado de diez faisanes cubiertos de vino y un explorador inglés, que a su vez se hacía acompañar por todo tipo de reptiles metidos en una fresquera gigante. 
Muy elegantes ellos. Muy chic, se decía el uno al otro. 
El conserje no quiso hacerse cargo de nadie ni de nada de lo que acompañaba a los huéspedes. Se lavó las manos en la fuente del patio colindante con la portería y se fue. Los dos viajeros siguieron su viaje por las calles de la ciudad derruida, ornamentada para la ocasión con bombillas de vistosos colores, recibiendo los vítores y los aplausos de los niños que pensaban que los dos hombres eran un regalo sorpresa y que vendrían más y mayores sorpresas en los próximos días futuros. 

(No hay valientes en el paraíso)

2 comentarios:

  1. Sugerente al máximo, una gozada, me ha encantado.

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  2. Excelente, con ritmo, divertido. Me encanta. Gracias mil.

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