8.12.13

Diario de

A las cinco de la mañana hoy no he ido a verlo, ni tampoco a las cinco de la tarde, ni a las siete ni a las once, no he ido a ninguna hora del día de hoy. Incluso funcionando los relojes de la casa ninguno de ellos marcaría la hora de mi visita. 

A las 10 ha sonado el timbre de la puerta. Era una simple visita médica. Los movimientos de la casa han quedado registrados. Han quedado registrados los dolores, las voces, las encías del médico que gritaba yo no he sido

Con puntualidad inglesa a las diez de la mañana todos los días suena el timbre de la puerta de la casa y queda registrado el movimiento de ajedrez de la dama.

1 comentario:

  1. Llevo algún tiempo sin poder visitar, pero veo que lo bueno permanece.
    Saludos.

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