6.11.13

Aquí estoy en ningún lado, aquí ves mi cuerpo, aquí mi voz y mis manos y mis pies, aquí diviso el mar con su frío de invierno 

a la noche vuelve el tiempo de la oscuridad y los pasos siguen en el exterior como si tú fueras tus pies y mis pies sobre las aguas

a la noche ellos descubren túneles y escarban en nuestros corazones 
cuando la luz duerme.

2 comentarios:

  1. La luz duerme y las tinieblas se agarran a nosotros. Con fuerza, con sus pies y sus manos, frías y transparentes.

    Besos

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  2. Un toque ligero a Pizarnik. Me gusta la sobriedad la intransigencia de tus versos.

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