29.9.13

Un niño se ha tirado de cabeza de un sofá hacia el suelo
pequeño cuerpo fue
ya no llora solo es un moratón en la frente

en la antesala cuentan
unos y otros esperan la voz con su nombre
nada grave
pequeñas molestias de fines de semana

tiene usted demasiado bajo el oxígeno
y alta la tensión

me mantengo erguida
y muy quieta
como una estatua sin cabeza
como una estatua blanca
erguida y sin movimiento de cabeza
en medio de un bosque

pasan hacia un lado
pasan hacia el otro
oscuridad y ruidos
no abras los ojos
no mires sombras adentro
ni afuera
espera donde dice triaje
aquí dice triaje
aquí espero

almendras y nueces para regresar del bosque blanco
hacia casa
de repente se ha hecho una noche de otoño
lluviosa y algo fría.

6 comentarios:

  1. Cuando llueve en otoño, la tarde se acorta o la noche se adelanta, las dos cosas hablan de lo mismo, que la luz va menguando. En otro sentido, en esta época de la Historia parece que esté lloviendo todo el año.

    ¿Qué rabia, no?

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  2. Sí, Codorníu, nos están llevando el sol.
    El sol nos es arrebatado.
    la lluvia está llena de belleza, como los otoños, como cualquier estación del año.
    Es un tiempo atemporal sobreponiéndose a todos los tiempos.
    Un abrazo.

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  3. Es precioso y desasosegante, a pesar de las almendras y nueces finales y el deseo de otoño. Un abrazo, Mª Jesús.

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  4. Me ha encantado, Mj. Me alegro de la vuelta a casa. Ese bosque blanco... no me gusta. Un beso.

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  5. el tiempo de espera se hace eterno... hecho poema, cómo que "duele" menos!

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  6. Algo pasa, sí. Y la lluvia de frutos secos no acaba de lamer las heridas que se insinúan.
    Besitos

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