6.9.13

Gris niebla sobre el mar. El pato salvaje hoy no estaba sobre la pendiente de piedra. A mi espalada el sol calentando el iglú para el invierno, el iglú abandonado hasta por sus guardianes. Desde la ventanilla de tu tren no pudiste ver la niebla de hoy al alejarte, eso te ha salvado, chet, del gris húmedo del norte, ese que llevamos en los huesos. Un día de sol extenderé mis huesos sobre el prado, los pondré a secar como si esto fuera refugio de palabra desolada.

1 comentario:

  1. Me gustan esos días grises, el mar cambia de color y se vuelve turbio y gris.. .
    Me encanta esa visión de la naturaleza y los sentimientos entrelazados..
    besos.

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