28.8.13

lo único que hacia despacio era dormir
dormía despacio
pero a contrarreloj como una carrera de ansiolíticos caducados
a ver quién se duerme antes
me dormía la última
me acostaba muy tarde
a diario
en festivos
en horas de temporal
a contracorriente de las tormentas
abría los ojos
él dormía
a contracorriente de su sueño
veladora de horas
y los párpados quedaban rígidos
hasta que desaparecían las paredes y los visillos
y los espejos
y la luz se apagaba bajo mis párpados.

4 comentarios:

  1. como si de esta forma el mundo se acabase, diluido, olvidado ya por unas horas..

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  2. ¡Uf, me ha parecido fabuloso! tremedamente plástico y visual.
    Besos besos

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  3. Hay gente que no tiene vacaciones. La vida -o el karma, según el budismo- mantiene a muchas personas en la parrilla azul, crepitando cual moscas día sí y día también. Una de ellas me comentaba este verano que sus únicas vacaciones eran la noche, cada noche, cuando conseguía cerrar los ojos y dormir. Poder hacer eso es un lujo que no se valora hasta que se pierde. Como todo.

    Besos.

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  4. Me ha gustado mucho
    Un abrazo

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