29.12.12

Ciudades

Hubo un día que estaba tan cansada que casi me quedo dormida en la cola de una de las cajas del supermercado. 
Ayer por la tarde acompañé a mi madre a comprar un regalo para una amiga. Tienda tras tienda descubrimos que el comercio pequeño, el familiar, apenas tiene existencias. Me sentí triste por la ciudad en sí y porque la ciudad cada vez tiene menos luces encendidas, empieza a ser una ciudad oscura. 
Al llegar a casa creí llegar a la casa del siglo de las luces, ahora que la ciudad se está quedando sin luz. 
Un fondo de azul noche. 

Ahora la luz del sol da claridad a esta ciudad gris. 
Ciudad cercada por ratas. Ciudadela insomne. El último muro rojo lejos de Berlín. Las alimañas lamen nuestros muros para derruirlos. Son constantes, persistentes, con la paciencia de la mentira. La ciudad resiste. Abrimos nuestros corazones para que nuestra sangre alimente a las alimañas por nacer. 
Ciudades desangradas. Rojo sobre blanco.

3 comentarios:

  1. Sí que están más tristes y oscuras las ciudades. Y las caras de las personas no se iluminan con sonrisas. Es la era de la tristeza, de los diezmos, del pago generalizado de los pecados de unos pocos.
    Volvemos a la Edad Media.
    Ojalá resistamos para alumbrar un espléndido Renacimiento.

    Feliz 2013, MJ, dentro de lo que nos dejen.

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  2. Cuánto me gusta leerte...!! Volver por tu casa, asomarme, es como si viniera cada día.

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  3. Resistencia para empezar de nuevo, intentando alejar a las alimañas.

    Beso

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