12.11.12

Nada me dicen tus seis brazos ni tus dos antenas coloradas
vi cómo te devoraste el cadáver del mosquito y cómo te apoderaste de sus dos alas
cuando recogí tus restos alados dudé de tu metamorfosis
quizá te comiste tu primer cuerpo y fue tu primera muerte
ahora piso los suelos con cuidado
examino detenidamente las sombras de los huesos
creo descubrir restos de ti en cada resquicio de cal de las paredes
y bajo mi piel distingo ocelos que me observan
antes de ser metamorfoseada.

2 comentarios:

  1. Amiga, me has dejado sobrecogido...

    Un abrazo

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  2. Nadie dijo que las transformaciones poéticas no dolían

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