8.11.12

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Derek no sabía la verdad o si la sabía era otra muy distinta. Bah! a medio camino de la filosofía, os regalo el libro, en la vida volveré a leerlo.
-Pues si es de filosofía, no lo quiero –dijo la cajera a quien chica chispa entregó el libro-, ¿para qué ha de servirnos aquí la filosofía? 
-Para todo y para nada, querida. ¿Podrías explicarme este extracto del mundo en que vivimos, con carritos tan bien alineados, con las distintas secciones tan pulcramente dispuestas y ordenadas en estanterías? 
-Mañana me calzaré árboles, pies de abeto. 
-¿Ves para qué leemos libros? 
-¿Acaso vamos a interpretarnos o a respondernos? 
-Vale, no leeremos más libros. Los grabaremos y los oiremos mientras duren la clases de patinación.
-¿Patinación? 
-Sí, sí, patinación, y si no sabes qué es pregúntale a hombre chispa que es como un libro abierto. ¿Sabes? Un libro que se abre y permanece abierto, pero igual un viento fuerte lo cierra y entonces será un libro abierto y cerrado.

3 comentarios:

  1. Quizás la filosofía hace las preguntas y la poesía intenta responderlas... sin ambas el mundo sería más opaco, tal como un supermercado... un beso

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  2. Bueno, pues no sé, lo cierto es que he recordado a Giono y su "El hombre que plantaba árboles"...¿será por el hombre chispa?

    :) :) :)

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  3. Siempre he sospechado que la filosofia debe ser algo util, algo valioso... Sobre todo por lo mal vista que esta.

    Seguro que esconde cosas buenas.

    Habria que profundizar...

    Lo malo es que nos la ocultan con velos tremendos...

    Un abrazo, amiga

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