15.10.12

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El dedo índice de su mano derecha apunta hacia la derecha. Allí será, dice. Los focos de luz giran hacia el punto donde creen que aparecerá el gran teatro del mundo conocido en conciencia pormenorizada y lenta. Y en medio de un gran silencio, que ni un suspiro de cajera se oye, allí no sucede nada, pero afuera surge una gran tormenta eléctrica y de agua, que inunda la zona de carritos y las cajas, y entre tanto griterío que surge tan repentino como la tormenta, hombre chispa se pierde los parabienes de hombre agorero. Con tantas prisas solo acerté a colgar en la puerta cristalera de la entrada: Cerrado por urgencias hasta nuevo aviso. 
Y ahora vas y miras la hoja del calendario de papel rugoso y tintura negra distorsionada.

4 comentarios:

  1. allá voy, digo
    intentando redibujar
    con mi dedo derecho,el
    calendario que
    anegó la tormenta*

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  2. ¿Has cerrado Cuanto sé de vos?

    Espero que sea por urgencias y hasta nuevo aviso.

    Besos.

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  3. Isabel,
    es un cierre temporal, dentro de un mes o dos lo abriré de nuevo y seguiré con él.
    Un abrazo.


    Silvia,
    Gracias por tus comentarios.
    Un abrazo.

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  4. Si mi dedo apuntase tan hacia ese lado, seguramente la urgencia me llevaría hacia la sala de emergencias, jaja!
    Por lo pronto, todos mis dedos están paralelos y sanos.
    Saludos!!

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