23.9.12

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Un hipocampo de tres cabezas rapadas
-me muero de sueño y me desligo de tus ojos-
después de las aguas anegando mis pies
mi melena de hace tiempo cortada flotaba todavía entre las aguas
mechones a la deriva
ante los corazones depositados y debidamente conservados a presión
las grullas daban pequeños vuelos
sobre la enfermedad del agua.

2 comentarios:

  1. Nuestro ojo siempre es un calidoscopio, que ve el mundo de forma diferente.

    Saludos y un abrazo.

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