7.5.12

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Uno debería dar las gracias por las sombras que nos acogen, que nos rodean siempre, sombras de la sombra de tus cuerpos, los que se van rompiendo sin disgregarse, los que se expanden como si fuera un líquido pastoso o una masa deforme. 
La coronación del cuerpo nunca encuentra su fin.

8 comentarios:

  1. Siempre llegas al corazón, esa parte del cuerpo que tanto sufre...gracias y fuerte abrazo.

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  2. gracias a las sombras
    gracias a tus letras


    abrazos, miles*

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  3. ¡Qué sabiduría en pocas palabras!
    Más besos, MJ

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  4. Creo que fue Plinio el Viejo el que dijo que existia un pais en el que vivian sombras que no tenian gentes...

    Un abrazo, amiga

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  5. El Gigante Gorrindo circulaba en el barrio de Flores con un facón luminoso arrancando las sombras de los transeúntes que por allí encontraba y las acumulaba hasta formar la penumbra de la noche.
    Pasado el tiempo, un poco más viejo o un poco más cruel, Gorrindo equivocaba sus sustracciones y dejaba sombras sin dueños vagando por las calles, a pesar de los gritos desesperados de los infortunados caminantes. (Léase a Alejandro Dolina, trovador argentino)

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  6. Desgarrador, desolado y certero, porque encierran mucha verdad estas palabras.
    Al leerte, me acordé de una época ya lejana en que apenas podía escribir y cuando lo hacía me salían frases de este tipo, extrañezas continuas que interrogaban, cansancios que clamaban.
    Te abrazo con mucho cariño, MJ.

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  7. Muchas gracias a tod@s por vuestros comentarios.
    A veces vivir es como cminar con una piedra en el zapato, al pisar puedes sentir una simple piedra o una roca, es necesario deshacerse de ella o almoadillar los días, y así estoy.
    Abrazos para tod@s.

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  8. Las sombras nos hacen sentir menos solos.

    Saludos

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