17.3.12

VIGESIMOSEGUNDO LABERINTO

Los cuerpos cansados cuando llega la noche no saben cómo desprenderse de los brazos o si dejarlos estirados en paralelo al resto del cuerpo o doblados. Cómo y dónde colocar las piernas que no se incordien una a otra. Cómo disponer la cabeza. Qué hacer con ese disco blando interior que no desconecta nunca. Cuando estoy muy cansada ni siquiera pienso en ese discurrir rápido de bites cerebrales que no dejan a la luz oscurecerse en la noche.

7 comentarios:

  1. Dicen que en estos casos debe uno contar ovejas...

    Pero no te lo recomiendo, a mi no me funciona...

    Puedes, sin embargo, ponerte a soñar los sueños que nunca soñastes... Seguro que al rato el sueño te sueña a ti...

    Un abrazo, amiga

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  2. Antiqva,
    es que es aburrido contar ovejas, ya ni los pastores lo hacen.
    Sí, mejor soñar...
    Un abrazo.

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  3. Algunas veces uno no sabe ni como se llama. Ni ganas que hay de pensarlo siquiera...

    Saludos y un abrazo.

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  4. La sonrisa de Hiperión,
    vaya que andamos hoy optimistas...
    Un abracísimo.

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  5. off

    y play a los sueños


    abrazo*

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  6. Rayuela,
    play y play y play...
    Un abrazo.


    ...


    eleanor,
    ...y además es gratis.
    Un abrazo.

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