26.1.12

Vigésima brevedad

I
Leer la prensa es como avanzar por el túnel oscuro del tren infantil de la bruja. Hacia un lado caen las patitas de araña negra; hacia el otro, el terror diurno, fuera de los sueños y de los insomnios. La escoba voladora.


II
No leeré. Esperaré que cambie el rumbo del viento. Que el arco iris se irise, que llegue el temporal y, una vez en él, escampe.


III
Busco en los poemas de otros, en otras voces la palabra bálsamo. Abro la ventana a las brujas de Harlem, a la intransigencia de la hoguera. Veo arder los días. El fuego en el interior de un huevo, dentro de su membrana y de su cáscara. El fuego tiempo.

5 comentarios:

  1. La primera parte me hace sonreír, porque es tan cierto que vamos para atrás...
    El resto, muestra sensaciones que nos horadan un poco, o un mucho. Las tormentas y ventoleras, la falta de sosiego, la necesidad de calma y el tiempo, siempre el maldito tiempo midiéndolo todo como un maestro agrio.

    Me llegó, MJ, me llegó mucho.
    Un grandísimo abrazo.

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  2. Estos tres pasos los recorro cada día, lo malo: las noticias del desayuno.
    Y como el mal camino hay que andarlo pronto:
    Lo mejor, al final del día terminar con la lectura y escritura para no decaer.

    Besos.

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  3. Isabel Martínez,
    más que el tiempo en sí, lo que hace daño son las circunstancias.
    Un abrazo.


    ...


    Isabel,
    no está mal tu recorrido,
    hoy he logrado no leer las noticias,
    preferiría no recorrer caminos que no me gustan...
    Un abrazo.

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  4. Suelo huir de los noticieros. Y del diario leo los deportes. Fútbol.
    Por supuesto que me llega lo malo. Lamentablemente esas noticias siempre llegan por más que se le escape.

    Un beso o 2 #

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  5. Eleanor,
    ay, el fútbol,una buena vía de escape para quien le guste.No tengo vía de escape.
    Un abrazo.

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