16.11.11

No me nombres

Hoy no he leído la prensa. Estoy en un tris de ir. ¿Qué me habré perdido? Mejor me pierdo yo.
Apenas he podido leer las entradas nuevas de los blogs que habitualmente leo, ni he podido responde los emails.
Además, a media mañana se ha estropeado el teléfono y el móvil no daba llamada en el número marcado.
Apenas he podido escribir nada de la vida disparatada que me cerca.
Creo que al salir de casa esta tarde buscaré alguna cueva milenaria para habitarme en ella. Desde que no sé nada del mundo, me siento más segura y más tranquila. Será la felicidad de la ignorancia. ¿De qué se trata? Tampoco voy a vivir siempre a oscuras, ni en estado de aletargamiento.
Un saltamontes gigante a mediados de noviembre sobre el alféizar de la ventana en mi ciudad no es muy normal. ¿Lo ha traído el viento? ¿Se habrá caído del pico de un pájaro? En los aletargamientos, descifrar este tipo de ignorancias.

5 comentarios:

  1. "Desde que no sé nada del mundo, me siento más segura y más tranquila."

    A mi me pasa lo mismo. Insisto: me gusta tanto leerte!

    Un beso o 2 #

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  2. Eleanor,
    es que vivimos en un mundo excesivamente atribulado.
    Gracias por tus palabras.
    Un abrazo.

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  3. Uno, estos dias pasados, mientras los Mercados nos consumen, estaba tomando fotos de una flor de azahar que se habia perdido de no se donde y le habia dado por florecer en otoño... Supongo que para traer un poco de esperanza, aunque sea despistada, al mundo...

    Mientras, de vez en cuando, algun azahar florezca en otoño creo que el mundo podra tener arreglo...

    Un abrazo, amiga

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  4. A veces es mejor estar ausente

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  5. Antiqva,
    el mundo es cíclico como las crisis y las épocas de bonanza.Todo se repite.
    Un abrazo.


    Ico,
    pues, sí, eso me digo yo.Pero aquí estamos.
    Un abrazo.

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