24.11.11

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El hombre que tenía armas en el armario abrió un día sus puertas, se metió dentro de él y nunca más lo vimos. El armario se mantiene cerrado con todo tipo de cepos trampas por si alguna mala bestia abriera una de las cuatro puertas y saliera de allí sigilosamente antes de lanzarse al ataque.
Mientras esperamos, mientras si regresa o no, hemos cazado todo tipo de insectos. Los insectos no descansan, se cazan y se devoran unos a otros sin cesar. Estamos escribiendo el libro de sus vidas. Algunos serán beatificados como Beatus Ille. Otros simplemente serán trasplantados a una planta nuclear.

5 comentarios:

  1. Que ese armario lleno de armas, no se abra ~

    Un beso o 2 #

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  2. Los insectos seguirán existiendo hasta el fin de los tiempos, es una gran verdad.

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  3. Los insectos perdurarán al del armario, a cualquier cosa...
    Nosotros, no.

    Un abrazo

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  4. Eleanor,
    los armarios de armas no deberían abrirse nunca, y deerían tragarse a todos los 'armadores' belicistas.
    Un abrazo.


    Etienne,
    pues, sí, ya ves tras la bomba atómica, dspués de años algún insecto y ratas.
    Un abrazo.


    Imilce,
    como especie quizá si perduremos, al igual que los insectos, lo que quizá no perdure sea nuestro planeta-
    Un abrazo.

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  5. Sin darme cuenta se me han suprimido los últimos comentarios...
    a saber cuántos habré borrado, a ver ahora cómo puedo recuperlos y pegarlos aquí,

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