1.10.11

¿Arden las ciudades, las casas, los corazones quizá o los zapatos dejando los pies llagados y descalzos?
Nada arde en las ciudades de occidente. Vemos el fuego a lo lejos. Arde lejos de aquí. Las nubes de tormenta ocupan sus posiciones sobre nuestras casas, sin saber nosotros qué sucederá mañana, cuando los corredores de turno y los grandes bancos abran sus pantallas a los últimos valores de occidente.

4 comentarios:

  1. No arden las ciudades, pero algunas deberían salir ardiendo.

    Saludos y buen fin de semana.

    ResponderEliminar
  2. Por aquí hay muchos ardores. Puedo asegurarte *

    Un beso o 2 #

    ResponderEliminar
  3. La sonrisa de hiperión,
    convírtamonos en pirómanos imaginarios...
    Un abrazo.


    Eleanor Smith,
    pues aléjate del fuego si no quieres arder.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. hay pequeños ardores en este lado de occidente...

    ResponderEliminar