17.9.11

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Antes de las balas y las detenciones nocturnas, antes de las torturas nos mirábamos de ojo a ojo. Ahora todo ha cambiado nos miramos a los pies o como muy alto a las rodillas. Cuando la estatua esté lista la miraremos de pies a cabeza y volveremos a mirarnos a la cara.
Una estatua fetiche, como nosotros.

9 comentarios:

  1. Me ha recordado a una escritora croata recién descubierta, Dubravka Ugresic (magnífica, por cierto), que habla sobre el exilio y su país.
    Un abrazo!

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  2. me ha inquietado, también me ha hecho pensar aunque sin resultado, o varios imprecisos

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  3. No concibo no mirar a los ojos. Es algo que no pueda evitar: mirar y/u observar. Aunque ambas definiciones se parezcan, no son lo mismo. Yo soy más de observar, creo *

    Un beso o 2 #

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  4. muy malos recuerdos...
    me recordó al día de ayer, aquí fueron 35 años de la noche de los lápices.

    besos*

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  5. Bel M.
    no conozco a esa escritora.
    Muchas gracias.
    Un abrazo.



    Jesús Garrido,
    se supone una escena algo agobiante, es solo un pensamineto.
    Un abrazo.



    Eleanor smith,
    pues, los tímidos raramente miran a los ojos,
    y por oscuros motivos mis personajes tampoco se miran a la cara.
    Un abrazo.



    Rayuela,
    cuánto lo siento,solo podemos desear que la historia no se repita.
    Un abrazo.

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  6. Me desasosiega también que se vaya la luz general. Lo atroz es que ya se ha ido, como bien dices. Me parece sobrecogedor que sean inútiles los lazos azules y la uñas de color; hay de nuevo tanta lobreguez. Antes soportaba mejor las tinieblas. Ahora me sigue faltando el aire limpio con qué respirar. Nacer en un túnel, es una condición irresoluble; es lo único que he aprendido. En la sapiencia del hoy, si no fuera tan tarde, iría en busca del sol, aunque éste, fuera uno de invierno.
    Mientras, sigo leyéndote, que no es poco y me es muy grato.
    Saludos

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  7. Vaya! mi comentario iba en el 12……. parece que estoy perdiendo mucho, dicen....
    Re-saludos

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  8. Conde de Galzerán,
    Lo bueno de las tinieblas es que agudizan el pensamiento, las sensaciones, el estado de alerta, nos volvemos pura adrenalina o nos quedamos adormilados. Nosotros somos de los que vemos en las tinieblas.
    Tendremos que poner el colorido nosotros mismos, elegir entre el blanco y negro o las escenas de color, o combinar los dos mundos.
    Y nuna es tarde, nunca, nunca, para ir hacia el sol o hacia cualquier estrella.

    Un abrazo.

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  9. vaya! jaja..., es por la falta de sol, seguro.
    Otro abrazo.

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