18.8.11

Enseguida comprendí que no podías darle varias órdenes seguidas, ni siquiera contarle varias cosas sin interrupción, él no lo captaba, o se le olvidaba al minuto. Tenía en su cerebro un extraño mecanismo que lo hacía funcionar de un modo diferente al resto de las personas que conocía.

4 comentarios:

  1. me pregunto si esa diferencia lo haría más confiable o más temible...

    besos*

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  2. Rayuela,
    la diferencia te hacía armarte de paciencia.
    Un abrazo.

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  3. más temible pienso yo, como efecto secundario ante una actuación negativa

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  4. El mundo, que vive lleno de olvidos.

    Saludos y un abrazo.

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