27.7.11

Nunca debí perder la voz de la distancia. Debí ser muro interior de la cueva, pronunciar silencios estalactitas, ser la distancia misma o la figura borrada por la humedad de las gotas que caen con parsimonia sobre el tiempo. Y al final recoger el rostro que se diluye en mis ojos cuando la mirada es agua. Y beber de la misma raíz acuosa y palabra. Sabiendo que si ella desaparece y te oyes decir ella ya no está…, o dudando…, o cualquier gerundio con tal de no dar su tiempo por terminado.

4 comentarios:

  1. Siempre es un placer leer tus textos tan llenos de la inteligencia de las cosas, y esa mirada tan tuya,tan llena...abrazos.

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  2. No sé por qué, pero este quere ser la distancia y su voz me ha hecho recordar un verso de Szymborska que dice: "Que me perdone todo por no poder estar en todas partes."
    Me voy de aquí, abrazando.

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  3. La duda que nos lleva a no saber, a no decir, a no hacer...
    Yo también te abrazo.

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  4. el instante desaparece cuando lo nombras..pero ahí estás recogiendo agua de la estalactita

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