23.7.11

Cualquier filósofo me dejaría en plano ciego. Huyo de ellos como si fueran la peste. En familia son hasta divertidos, solo en círculo familiar. Lo mismo me sucede con los lingüistas y los eruditos en crítica literaria. entre ellos y yo se interpone un espacio altamente alérgogeno, como de alto voltaje. Se me eriza la piel y se me encrespa la sintaxis. Esta debe de ser la causa de mis palos de ciego y hasta de mis cegueras pasajeras. He comprobado que con los físicos es mucho más divertido, siempre tienen más imaginación y puedes soñar mientras hablan. Es un gusto casi ancestral, que sin duda debo a mi abuelo, que para entretenerme mientras paseábamos me contaba cuentos de la luna y los hombres que la habitaban, él está en la base de la bifurcación de la y.

2 comentarios:

  1. El mundo no siempre es como nos dice la ciencia... La magia lo transforma todo.

    Saludos y un abrazo.

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  2. La sonrisa de Hiperión,
    afortunadamente...
    la magia transforma.
    Un abrazo.

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