25.7.11

Conté, más o menos, dieciocho palomas sobre el verde pero alejadas de los árboles, quietas y muy próximas unas a otras pero con espacio entre ellas, sin moverse y algunas con las plumas erizadas. Estaban en estado de alerta. Nunca las había visto así. Me quedé yo también quieta observándolas, mirando alrededor y luego hacia el cielo. Y descubrí el peligro. Las vi. Las gaviotas. Sobre algunos tejados. Y volando sobre el parque.

2 comentarios:

  1. No siempre es bueno el movimiento...

    Un beso o 2 #

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  2. acechante... pero ellas prefieren el pescado.. a pesar de eso me gusta su graznido solitario..

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