25.6.11

Duodécimo laberinto

Era solo un árbol. No era un árbol repetido ni estaba en ningún bosque. Era un árbol casa refugio. Pero nadie escribía sobre él. Nadie escribía en él como se escribe sobre las paredes de algunas casas o sobre algunos muros de cualquier ciudad. Y crecía hacia dentro y hacia afuera y los pies marchaban sobre sus raíces camino.
Lenguas ramas de árbol.

8 comentarios:

  1. Así hay gente que crece hacía dentro, que nadie escribe sobre ellos, que ..y la palabra sólo es la parte menos importante del talento..

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  2. Ico,
    crecemos y ¿decrecemos?
    La palabra...
    Mi decimotercer laberinto es el de la palabra, mañana lo edito.
    Un abrazo.

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  3. tú sabes si se escribe desde dentro o hacia dentro?
    Un abrazo
    Olvido

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  4. Escribimos hacia afuera, y casi siempre desde dentro.
    Un abrazo.

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  5. Me encantaría tener un árbol casa refugio. Preciosa imagen. Una vez, en un ejercicio de dibujo hice mi yo malvado (y me salió un monstruo horrible y hermafrodita) y mi otro yo, el bueno, y era un árbol lleno de hojas y de ramas y de raíces. No sé si existe. Me gustaría creer que sí. Y se parecía mucho al que has escrito...

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  6. Se me olvidaba. Un gran abrazo a ti y tus árboles.

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  7. Bel M.
    tienes tu árbol, tu árbol eres tú, como muy bien dibujaste un día, como si fuera un cuento,
    y no me extraña que tu árbol fuera un árbol frondoso, porque las hojas son el mundo de la mente, de la imaginación, ahí donde reside la belleza que pones de manifiesto en tus blogs. y la belleza casi siempre tiene raíces.
    Moraleja: tú eres tu casa refugio.
    Un abrazo grande.

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  8. Me cuelgo de las ramas.
    Me refugio en la soledad de la multitud. Tomo sus frutos y los mastico, entonces estoy en casa.

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