8.6.11

Décimo laberinto

Y negarás haberte alimentado de la sangre de sus venas azules
cuando dibujaste un extraño mapa sobre sus manos
pequeño jeroglífico a la sombra de agosto
cualquier gesto de dolor se convirtió en laberinto oculto
e indescifrable mientras las vacalorias volaban a nuestro alrededor
y algún ciempiés perdido sobre las piedras era observado atentamente
por nuestros ojos infantiles que intentaban contar pies sin conseguirlo

pasado un tiempo largo de eternidad nunca entendida
llegó la voz de los comandos.

3 comentarios:

  1. La eternidad quizás era esa larga infancia de la que un día despertamos bajo la voz de los comandos..

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  2. y
    en el laberinto
    (recorrido,descifrado)
    se decretó
    la prisión
    del vuelo*

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  3. Ico,
    sí en eso reside la eternidad, en recordar. Esto lo sabemos ahora.
    Un beso.


    Rayuela,
    esas manos son las de mi bisabuela, la infancia es vuelo. No sé por qué laberinto oculto hemos llegado a la misma semántica.
    Un beso.

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