1.2.11

En cualquier mundanal mundo 2

…?
porque he decidido cerrar los ojos, bajar el párpado superior como si fuera una persiana metálica, deslizarme desde dentro de esa visión oscura tras dos párpados, camuflar la mirada hacia el punto más negro del universo-cerebro y sobreponerlo, como si fuera una transparencia en paralelo, sobre el gran mundo universo. Hasta descubrir en qué punto universal y lejano me reflejo sin ser vista.

9 comentarios:

  1. quizá el único reflejo vivo es el otro, tú, el otro en ti

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  2. Yo no me quiero reflejar. Ya no.

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  3. Un difícil ejercicio el que propones.
    Tampoco yo sé qué es de la Gioconda.

    Besitos
    Sonrío, querida Alfaro.

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  4. Sin ser vista, me quedo con eso. En cualquier parte, sin poder dejar de ser...
    Besitos.

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  5. Yo no lo haría, no vayan a descubrirme.

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  6. Hacía adentro...a las lúgubres tinieblas del ser...pero no estar...carpa llena de palabras limpias...abrazos.

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  7. Imagino que el dolor del mundo se mitiga cuando uno cierra los ojos, sólo si uno no se refleja en el dolor humano, que no es el caso.

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  8. Gracias por tu comentario en la entrada del centenario de mi padre. Estoy muy liado con el tema. Sin embargo, no dejo de pasarme por aquí y leerte con frecuencia.

    Y siempre, siempre, me voy diciendo: ¡Pero que bien escribe esta mujer!

    Un beso, amiga.

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  9. Santi tena,
    será por narcisismo? espero recocnocerme en la imagen reflejada.
    Un abrazo.


    Sara,
    eso lo pienso a veces, pero si hubiera un orden espacial inimaginable de momento...verte en otro espacio más allá de lo conocido...quizá te gustaría.
    Un abrazo.


    Virgi,
    es que nadie sabe descifrar la sonrisa de la gioconda...
    Un abrazo.


    Begoña,
    me costaría mucho imaginarte como u no ser o como un ente invisible, tu voz, incluso, silenciada, llegaría.
    Un abrazo.


    Jose Zúñiga,
    entonces tendrías que invisibilizarte, o ser más rápido que el reflejo.
    Un abrazo.


    Toño,
    si pudiera haría real esa carpa y no saldría más al mundanal mundo que me rodea, cada día tengo más espíritu de anacoreta.
    Un abrazo.


    Ico,
    efectivamente no es dolor, es querer saber.
    Un abrazo.


    Codorníu,
    gracias a ti por la visita y por tus palabras,
    Un abrazo.

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