toco tus ojos de ave negra
demasiado a menudo tus ojos tienen color mudo de voz
demasiado a menudo tu voz tiene el tono amargo de los ojos ciegos
igual que toda esta gente que debería entrar y salir
y sin embargo permanece
y hace un muro de palabras sin saber
que los días de silencio cierran círculos de luz
y que suceden estos otros días de tacto de labios rojos
y mejillas húmedas
y mujer cayendo
desde dentro
y mujer cayendo
recoge su ramo de flores
Me gusta este poema, no pertenece al 'laberinto' como los anteriores, pero la mujer que cae es la misma mujer del laberinto, la mujer cae, cae y nunca recogerá el ramo de flores.
Este poema debería estar en vos o en un continuo tutú.
9 comentarios:
No será del laberinto, pero me encanta el tutú.
A mí también me gusta este poema, Alfaro, mucho.
Un abracísimo.
Hermoso conjunto de palabras.
Besos
creo que el laberinto y el tutú son incompatibles, por espacios temporales,
un abrazo Jose zúñiga.
Muchísimas gracias, Bel,
¡a que es más el estilo de vos?
un abrazo.
Luna,
muchas gracias a ti también, no puedo comentar en tu blog, me gustó mucho tu última entrada, la que leí ayer.
Un abrazo.
¿Y si el ramo de flores cayera más rápido que ella, no lograría agarrarlo?
No lo agarrará, ni con 'garras'
Un abrazo.
Vives en Poesía...esa casa que ninguna tormenta llevará...abrazos.
Me ha encantado, despentando una infinita ternura con una pizca de desasosiego.
Besos y achuchones
el ramo rojo rompe su sangre en el río....
besos*
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