7.11.10

De fábula

Nos miraba a tod@s por encima del hombro. Nunca supe por qué.
No sé si  lo decidí yo o fue una decisión per se, un día dejé de mirar su cara cuando hablaba, me acostumbré a hablarle mirando sus zapatos pies. hasta que a fuerza de ver que sus zapatospies no decían absolutamente nada y ni siquiera me miraban a los ojos como a mí me gusta mirar cuando hablo dejé de hablarles y de mirarlos.
Sin moraleja.
Tengo dudas acerca de su mirar: tortícolis, cervicales, vértigo, subida vía levitación hacia las nubes o cualquier otro reino.
Nota: aclarar dudas.

6 comentarios:

  1. al final quien se cree superior siempre se queda a solas con su superioridad

    un abrazo

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  2. Si es que... ¡Hay qué ver cómo es! ¡Vaya un ogro prepotente! Ja, ja, ja. Falsearle más en esos retratos llenos de dientes le hará mejorar más, seguro.

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  3. ana sáenz,
    no siempre,quizá basta con pasar una misma de largo, si es posible.
    un abrazo.


    Adolfo gonzález,
    el mundo está lleno de ogros, prepotentes o menos, son un ingrediente más de la vida. Los dientes suelen tenerlos bastante afilados.
    un abrazo.

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  4. Ignorarlos sería lo mejor. Necesitan de la mirada de los otros, a pesar de que ellos no la practican.

    Besitos

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  5. Esto me recuerda mucho a un post que publiqué hace poco.
    ...Y es que hay tantas miradas que esquivar a veces...

    Arrumaco

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  6. me gusta el refrán " no hay mayor desprecio que no hacer aprecio".. . concetra lo que dices..

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