17.10.10

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(9)
Eran él y su cólera en medio del río.

La que cantó ayer y no aquí para nada se acercó a aquel río, porque aquellas aguas nunca fueron aguas de río.

Yo ayer canté. En medio de la lluvia. Y luego caían cristales de nieve. y más tarde cayó agua nieve sobre mi cabeza. mi cabeza que nunca es plegaria.

La cabeza, la que cierra los ojos para verte ayer. la cabeza, objeto inmóvil para oír los sonidos repetidos de la pelota de ping-pong sobre la madera. Una cabeza cuadro.
O una cabeza ordenada en orden alfabético. Nada es una palabra vacía nunca.

Quiero una cabeza vacía y mía.
Y convertirla, vonvertirme, en plegaria. quiero. nada nunca.

4 comentarios:

  1. Una cabeza convertida en plegaria suena a la cabeza del bautista de Hamelin.

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  2. Jose zúñiga,
    las cabezas siempre suenan, suenan a su dueño por dentro, y a los otros por fuera, tu has leído los dos sonidos. eres una cabeza afortunada.
    Un abrazo grande , de domingo.

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  3. Me gusta, esa selección de palabras, cómo las has unido, y ese saber sin saber exactamente qué al que obligas al lector.
    Un abrazo, Mª Jesús.

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  4. Bel,
    gracias,
    debería catalogar lo que escribo por la sensación de escribirlo. No es un escrito 'feliz', como los de 'vos' que qué bien me lo paso en algún vos, aunque no en todos.
    Abrazo, de domigo gris y lluvioso.

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